El Barça quiere empezar las obras de reforma del Camp Nou en verano. A la espera de los permisos municipales, la licitación de la constructora y la financiación, Joan Laporta reitera que la transformación del estadio estará lista a finales de 2025. El presidente azulgrana también ha anunciado que el Barça jugará la temporada 2023-24 en el Olímpic Lluís Companys y ha deslizado que el alquiler del estadio podría costar 20 millones de euros. El Espanyol pagaba 600.000 euros por temporada. Es decir, 33 veces menos.

Laporta considera que el Espai Barça es fundamental para la recuperación económica del club. El presidente cifra en 200 millones de euros los ingresos adicionales que percibirá la entidad por la explotación de sus instalaciones a partir de 2025 o 2026. Antes, el Barça deberá jugar dos años en el Camp Nou con importantes limitaciones de aforo y otro año en Montjuïc, coincidiendo con las obras más importantes del estadio azulgrana.

Conversaciones avanzadas

Jaume Collboni, primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Barcelona, ha reconocido este miércoles que el gobierno municipal y el Barça negocian, desde hace meses, las condiciones del traslado del equipo azulgrana a Montjuïc. “No quiero dar cifras para no poner más presión, pero las conversaciones van bien. No es solo un tema económico porque debemos garantizar que los servicios públicos, la seguridad y la movilidad funcionen bien”, ha comentado Collboni.

Joan Laporta y Ada Colau en la reunión entre el FC Barcelona y el Ayuntamiento por el Espai Barça / FCB



Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, y Joan Laporta, presidente del Barça, en el Ayuntamiento / EFE

“Barcelona siempre ha ayudado y ayudará a los equipos de referencia de la ciudad, que en el caso del fútbol son el Barça y el Espanyol. Queremos que le vaya bien al Barça porque si les va bien, también le irá bien a Barcelona”, ha añadido el líder del PSC en Barcelona y socio de Colau en el consistorio barcelonés.

En Montjuïc, 12 años

El Espanyol se mudó a Montjuïc en 1997 –ese mismo año derribó el antiguo campo de Sarrià-- y jugó 12 años en la montaña olímpica. El traslado, curiosamente, coincidió con las dos Copas del Rey que ganó el equipo blanquiazul en 2000 (con Paco Flores de entrenador) y 2006 (Lotina).

El club, presidido entonces por Daniel Sánchez Llibre, pagaba un alquiler de 600.000 euros anuales al Ayuntamiento de Barcelona. Años después, personas próximas a la familia Lara creen que la marcha del Espanyol a Cornellà-El Prat fue un error.

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Vista panorámica del Olímpic Lluís Companys / REDES

¿El error del Espanyol?

“El traslado fue perjudicial para el Espanyol y para Barcelona. A las dos partes nos faltó valentía para negociar un acuerdo satisfactorio y duradero. Al club le faltó visión para pedir que se eliminaran la pista de atletismo y que el Ayuntamiento acercara las gradas al campo”, explica una fuente muy próxima a José Manuel Lara Bosch, quien fue máximo accionista del Espanyol.

El Espanyol, molesto por las incomodidades de Montjuïc y un alquiler que consideraban abusivo, construyó un nuevo estadio con capacidad para 40.000 personas. Desde entonces, el Olímpic Lluís Companys tiene un uso muy residual, sin un equipo de fútbol o fútbol americano como inquilino habitual.

El Barça tiene 83.500 abonados

El Barça prepara el traslado a Montjuïc, tras descartar la opción de jugar en la Ciutat Esportiva Joan Gamper por la complejidad de ampliar el Johan Cruyff y por problemas de movilidad. En el Camp Nou intentan rebajar los 20 millones de euros que solicitó inicialmente el Ayuntamiento y que serán muy bien recibidos por B:SM, la empresa municipal que gestiona el Olímpic Lluís Companys. Fuentes próximas a Collboni aseguran que la operación podría cerrarse finalmente por una cantidad inferior.

Recreación virtual del futuro Espai Barça, con el Camp Nou reformado y el nuevo Palau / FCB



Recreación virtual del futuro Espai Barça / FCB

El estadio de Montjuïc tiene una capacidad para 55.000 espectadores y el Barça cuenta con 83.500 abonados. La asistencia al Olímpic Lluís Companys tendrá que ser rotatoria, igual que el acceso al Camp Nou mientras duren las obras. La capacidad del estadio barcelonista podría oscilar entre los 50.000 y los 60.000 espectadores mientras duren las obras de remodelación.