La dimisión de Ferran Reverter como director general del Barça abre una crisis en la cúpula del primer club deportivo de Cataluña. Ejecutivo de gran prestigio por su gestión en MediaMarkt, su rigor profesional ha chocado con Joan Laporta, presidente del club. Las discrepancias entre ambos han culminado tras el acuerdo con Spotify, pero comenzaron con algunos despidos de ejecutivos y con el nombramiento de algunos familiares y amigos del máximo dirigente. En el pasado, Laporta tuvo mejor sintonía con Anna Xicoy y Joan Oliver.

Xicoy, nacida en 1962 como Laporta, es licenciada en Dirección y Administración de Empresa por Esade, fue nombrada directo ra general del Barça en julio de 2004, un año después de que el abogado barcelonés fuera el candidato más votado en las urnas. Durante el primer año del primer mandato de Laporta, fue Ferran Soriano, entonces vicepresidente económico, quien ejercía de facto como director general.

Una ejecutiva muy discreta

Persona muy discreta, Xicoy profesionalizó la gestión del Barça, club que un año antes se encontraba en una delicada situación económica. Fue la máxima ejecutiva del club durante cuatro años, hasta que fue destituida en septiembre de 2008. Provisionalmente, el vicepresidente Jaume Ferrer asumió sus funciones. Hasta la contratación de Joan Oliver.

anna xicoy



Anna Xicoy, directora general del Barça entre 2004 y 2008 / FCB

Oliver (1955), economista y periodista, alcanzó notoriedad profesional al ser nombrado director de Televisió de Catalunya en 2002. Su gestión como máximo ejecutivo del Barça estuvo marcada por el espionaje que la empresa Método 3 hizo de cuatro vicepresidentes del Barça, del exvicepresidente Sandro Rosell y de Gerard Piqué, entre otros. Xavier Martorell era el máximo responsable de seguridad del Barça.

Oliver hunde al Reus

Entre 2008 y 2010, el Barça ganó dos Ligas, una Champions, una Copa del Rey, un Mundial de Clubes, una Supercopa de Europa y una Supercopa de España. Esos dos años también estuvieron marcados por algunos "gastos excesivos" que acabaron con la acción de responsabilidad que la junta de Rosell activó contra Laporta y sus directivos.

Oliver, máximo responsable del hundimiento del Reus, conectó muy bien con Laporta gracias a su carácter campechano. Buen conversador, tiene dos vicios reconocidos: es un fumador empedernido y un gran bebedor de Coca-Cola, como bien saben en un bar de la calle Bailén, próximo a su domicilio particular.

Una foto de Joan Oliver, expropietario del Reus



Joan Oliver, en su época de propietario del Reus / ARCHIVO

Giró y Reverter

Once años después de su salida del Barça, Laporta regresó con el objetivo de reflotar a un club muy castigado económicamente, ya fuera por los efectos del coronavirus o por una mala gestión de Bartomeu. Inicialmente delegó la parcela económica en Jaume Giró, pero el actual conseller de Economía y Hacienda de la Generalitat no llegó a formar parte de la junta directiva. Durante la campaña electoral se sintió engañado por Laporta. Entre ambos también había discrepancias sobre el modelo económico que debía seguir el club.

Con una directiva de perfil bajo, Laporta confió la gestión del club en un profesional de mucho prestigio como Reverter. Su fichaje causó gran impacto en el sector económico. Su seriedad fue, inicialmente, bendecida en el Camp Nou. Con una mentalidad muy germana, Reveter ha chocado con el talante más explosivo y menos cerebral del presidente azulgrana.