Por fin apareció en público Ferran Reverter. Por fin se estrenó ante las masas. Y lo hizo a lo grande. Con una exhibición de oratoria muy laportiana, donde dejó patentes los galones que le llevaron a ser director general de Mediamarkt, y con una exposición brillante donde se ofrecieron muchísimos números que ayudan a entender la complicada situación financiera actual del FC Barcelona. Sin embargo, el contenido fue decepcionante ya que no dijo prácticamente nada que no se hubiese filtrado previamente en la prensa. Lo que la mayoría de medios esperaban, si se exigirán responsabilidades a la junta de Josep María Bartomeu o no, quedó en el tintero, a la espera de un Forensic que todavía no tiene fecha.

Reverter fue demoledor y despiadado contra sus predecesores en el club. Dejó claro que se encontraron una "gestión nefasta" cuando aterrizaron en marzo, cosa que Laporta ya había reiterado en distintas ocasiones. También especificó que el club estaba en una situación de "quiebra técnica", cosa que ya fue publicada en su momento. Y recordó cifras que ya se conocían como las pérdidas de 481 millones de euros, un gasto inflado hasta los 1.136 millones de euros y una deuda disparada a los 1.350 millones.

Ferran Reverter en la presentación de la Due Diligence / EFE

Ferran Reverter en la presentación de la Due Diligence / EFE 

Todo esto ya se sabía, pero Reverter añadió alguna cifra nueva como los 48 millones que supuestamente la junta anterior pagó en comisiones a intermediarios de futbolistas (porcentajes del 22% al 33% sobre la operación) o los 16,6 millones de costes añadidos que costó el fichaje de Coutinho. Datos muy relevantes que no empañan, sin embargo, el hecho de que el director general incurriese en algunas contradicciones durante su intervención que la junta de Laporta debería empezar a subsanar. 

Todos hacen trampas contables

Por ejemplo, otra cifra importante que destacó el CEO son los 160 millones que reconocen haber devaluado por cinco jugadores, lo que ayuda a explicar junto con los 91 millones de provisiones judiciales que tanto el gasto como las pérdidas hayan crecido tanto. Entre estas dos partidas, nos encontramos con un total de 251 millones que inflan los gastos y comportan más de la mitad de las pérdidas presentadas. 

Este punto es importante porque Reverter no dudó en censurar algunas operaciones contables muy criticables de la junta de Bartomeu: Cillessen-Neto o Arthur-Pjanic. Dos intercambios que generaban liquidez para pagar nóminas a cambio de incrementar la deuda y que desde el primer momento fueron denunciadas por Culemanía, entre otros muchos medios. Lo que sorprende es que se critiquen las trampas contables y al mismo tiempo se pongan otras distintas en práctica. La citada devaluación de futbolistas por valor de 160 millones de euros o las provisiones judiciales por cuantía de 91 millones inflan el resultado y, por tanto, exageran la magnitud de un desastre que sin sumar estas cifras y vendiendo el Barça Corporate o firmando el acuerdo Liga-CVC hubiese generado un resultado completamente distinto. En el tema de las contingencias legales llama la atención la resolución de los pleitos con Neymar, ya que las supuestas pérdidas a 30 de junio fueron resueltas dos semanas después con un acuerdo con el jugador que sirvió para inyectar beneficios.

Presentación de la Due Diligence / FC Barcelona

Presentación de la Due Diligence / FC Barcelona

Esta fórmula inflacionista, cuyo objetivo final todavía se desconoce, sorprende a tenor de la siguiente afirmación contundente: "Todavía tardaremos unos años en tener patrimonio neto positivo, pero vamos a generar beneficios desde el primer ejercicio". Los economistas consultados se sorprenden de que una empresa que presenta 481 millones de pérdidas un año sea capaz de presentar beneficios el año siguiente manteniendo una estructura de gastos e ingresos prácticamente igual, sometida solamente a leves alteraciones como la recuperación del ticketing, los traspasos de jugadores o la búsqueda de nuevos sponsors que, posiblemente, se resistan más sin Leo Messi en el club. 

"Gestión nefasta" pero con mucha Marca Barça

Otro aspecto que parece contradictorio es la insistencia en la "gestión nefasta" de Bartomeu que choca con declaraciones como la credibilidad que mantiene la marca Barça. ¿Cómo puede ser que sea el club número 1 del mundo en redes sociales, con 400 millones de fans, y la marca con más reconocimiento si durante 10 años se ha llevado a cabo una gestión deplorable? Esto dijo Reverter sobre la marca Barça: "Si vamos a buscar dinero en una situación tan difícil y no solo nos lo dan, sino que nos ofrecen más, y somos capaces de obtener un interés del 1,98% (Goldman Sachs), que no lo tiene nadie, quiere decir que generamos mucha credibilidad y eso es también gracias a la marca Barça, que todavía tiene muy buena consideración". 

Ferran Reverter y Joan Laporta en la presentación de la Due Diligence / EFE

Ferran Reverter y Joan Laporta en la presentación de la Due Diligence / EFE

Reverter también se refirió a la "improvisación" de la junta saliente cuando, desde el primer momento, ha quedado acreditado que la improvisación es uno de los sellos de identidad de Laporta. Lo demostró con los avales cerrados in extremis, la no renovación de Messi, el mareo constante a Ronald Koeman, la incorporación de Sergi como técnico del Barça B, el fichaje de Agüero supuestamente para retener a Messi, la incorporación de Jordi Cruyff sin cargo oficial en un primer momento, el fichaje de Luuk de Jong sobre la bocina a raíz de la sorpresiva venta de Griezmann o la prolongación durante meses y meses de una Due Diligence que debía presentarse entre abril y mayo.

¿Hasta cuando echar pestes de la gestión anterior para posponer los planes de acción que debían haberse llevado a cabo hace meses? ¿Cuando se dejará de criticar la improvisación anterior para predicar con el ejemplo y dejar de improvisar? Todo el mundo sabe que la gestión de Bartomeu fue errática en muchos aspectos. Que se inflaron salarios, se invirtió mucho dinero en fichajes que salieron mal y se elevó la deuda en operaciones que Culemanía ayudó a destapar, pero ello no empaña que en siete meses todavía no se haya aplicado ningún plan de choque más allá de firmar un crédito de casi 600 millones que sigue inflando la deuda.