El FC Barcelona ya tiene en sus manos los resultados de la auditoría que encargó a Price Waterhouse Coopers. El club azulgrana solicitó los servicios de la multinacional a finales de febrero y ahora, cuatro meses después, la investigación ha concluido. Con resultados bastante positivos para los intereses de la entidad catalana.

A grandes rasgos, el informe de PwC señala que el Barça no contrató a I3 Ventures para difamar a nadie que tuviera una mínima vinculación con el FC Barcelona, que ningún directivo se benefició económicamente del contrato con I3 Ventures y que el precio que pagó el club azulgrana estaba dentro de mercado.

3 millones

Precisamente la cantidad que pagó el FC Barcelona I3 Ventures y al resto de empresas contratadas se descubre en la auditoría. De acuerdo con el estudio de Price Waterhouse Coopers, la entidad catalana pagó 3.002.900 euros para monitorizar las redes sociales.

Estos tres millones de euros se fraccionaron de la siguiente forma: en la temporada 2017-18, se firmaron seis contratos por un importe anual de 1.107.500 euros. En las dos siguientes campañas, es decir, en la 18-19 y la 19-20, el Barça firmó cinco contratos en cada una de ellas que supusieron un gasto anual de 947.700 euros.

La auditoría concreta que las empresas que contrató el FC Barcelona fueron I3 Ventures, Futuric, Big Data SolutionsIT Uruguay, Tantra SoftDigital Side, Coyote NSG ChilePwC concreta que el club azulgrana contactó directamente con este grupo de empresas sin pedir presupuesto a otras.

Vinculación

La auditoría señala, además, que todas las empresas anteriormente mencionadas se encuentran vinculadas directa o indirectamente, ya sea por sus órganos de administración o por los cargos que tienen sus miembros en NS Group. Las compañías monitorizaron las redes de "forma conjunta".

Josep Vives en una imagen de archivo / FC Barcelona

Josep Vives en una imagen de archivo / FC Barcelona

El informe de Price Waterhouse Coopers explica también que algunas de estas compañías presentan "el mismo domicilio social" y "su objeto social no guarda relación con el objeto del servicio", así como que "presentan un número reducido de empleados o no disponen de página web".

Una incógnita menos. El FC Barcelona se gastó algo más de tres millones de euros para monitorizar las redes sociales y, a juzgar por las palabras de Josep Vives de este lunes, es algo que seguirá haciendo. El portavoz del club afirmó que conocer la opinión pública es vital para las instituciones como el Barça.