El FC Barcelona busca mánager general. El pasado 26 de julio el club azulgrana hacía oficial la rescisión del contrato de Pep Segura, quien había ocupado el cargo desde 2017. El leridano presentó la dimisión pocos días después de la llegada de Patrick Kluivert, quien se quedó con las responsabilidades que tenía él en el fútbol base.

Tras el adiós del hasta entonces mánager general, el cometido de confeccionar la plantilla del primer equipo quedó en manos del secretario técnico, Eric Abidal, junto a su ayudante, Ramon Planes. Pese a que completaron el verano, Josep Maria Bartomeu manifestó en septiembre que su voluntad era la de encontrar un nuevo mánager general que tomara el mando de la dirección deportiva.

El elegido

Tras meses de búsqueda, con 'no' de Carles Puyol incluido, el FC Barcelona parece haber dado con el hombre que debe suceder a Pep Segura. Se trata, nada más y nada menos, que de Jordi Cruyff, que hasta este mes de diciembre ejercía de entrenador en el Chongqing Lifan de la liga china.

Una foto de Jordi Cruyff durante un acto / Twitter

Una foto de Jordi Cruyff durante un acto / Twitter

El hijo del 14 se formó como jugador en las categorías inferiores del conjunto azulgrana y militó en el primer equipo desde 1994 hasta 1996, mismo año en el que fue destituido su padre. Del Barça pasó al Manchester United, y también defendió los colores del Celta de Vigo, el Espanyol y el Alavés.

Después de años de cierta tensión entre Cruyff y su familia con la junta directiva actual, las relaciones entre ambas partes han mejorado. Después de la inauguración de la estatua y del estadio que lleva el nombre de Johan, la incorporación de Jordi a la dirección deportiva podría ser la confirmación de que los Cruyff y el FC Barcelona vuelven a tener el vínculo que jamás deberían haber perdido.

Amenaza

El fichaje del técnico holandés pondría en peligro la llegada de Carles Puyol al cargo en un futuro próximo. Más que nada, porque se antoja complicado quitar galones o destituir al hijo de Cruyff sin crear ruido mediático. Salvo que hiciera un muy mal papel, costaría mucho justificar de cara al barcelonismo que alguien rebajara a Jordi Cruyff, por mucho que se trate del eterno capitán.

Carles Puyol besa el brazalete de capitán/ La Jugada

Carles Puyol besa el brazalete de capitán/ La Jugada

Eso sí, el exfutbolista catalán ya explicó hace unos meses que no está interesado en entrar en el organigrama del club por ahora. Aludió a proyectos profesionales. A decir verdad, lo más probable es que espere a las elecciones de 2021 para mover ficha. Podría posicionarse con un candidato o incluso esperar a los resultados y ponerse en contacto con el ganador.

Puyol aparte, lo único real es que Jordi Cruyff está muy cerca de convertirse en el nuevo mánager general del FC Barcelona. El apellido no garantiza nada, pero sería un paso adelante para acercarse de nuevo a esa filosofía de juego que llevó al equipo azulgrana a lo más alto.