Luis Rubiales ha demostrado en sus 17 primeros meses a cargo de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) que no deja indiferente a nadie. En menos de un año y medio, el presidente del órgano federativo ha cosechado grandes rivalidades con algunas de las personalidades más importantes del fútbol español.

Es el caso, por ejemplo, de Javier Tebas, dirigente de la Liga. Se las tuvieron por los partidos de los lunes y los viernes, por la disputa de un encuentro en Estados Unidos y, actualmente, por la nueva fecha del Clásico. También ha tenido conflictos con Jaume Roures, propietario de Mediapro, empresa a la que quitó la provisión del VAR.

Conflicto con la UEFA

Ahora, Luis Rubiales y la RFEF chocan también con el máximo organismo del fútbol europeo, la UEFA. La causa del conflicto no es otra que la probable celebración de la Supercopa de España en Arabia Saudí el próximo mes de enero. Aún no es definitivo, pero nadie ofrece tanto dinero a la Federación como el país de Oriente Medio.

Imagen de archivo de Luis Rubiales / EFE

Imagen de archivo de Luis Rubiales / EFE

Con la decisión prácticamente tomada, la UEFA emitió hace unas semanas una carta en la que solicitaba a todas sus federaciones que "no organicen partidos en países donde los estadios no sean totalmente accesibles a las mujeres". El órgano dirigido por Aleksander Ceferin hacía referencia a Sahar Khodayari, la mujer que se prendió fuego al ser condenada por ir a un partido de fútbol en Irán.

 

El máximo organismo del fútbol europeo, consciente de que no es sencillo rechazar los montantes que ofrecen estos países, no obliga pero sí recomienda que no se celebren encuentros en estas naciones. Cuando ya haya acuerdos cerrados, la UEFA propone o bien no renovarlos, o bien hacer declaraciones a favor de las mujeres en los países donde no se les permita acceder a estadios.

La Supercopa, en el punto de mira

Resulta evidente que, aunque en el comunicado no se menciona la Supercopa de España, la disputa de esta en Arabia Saudí choca directamente con la petición de la UEFA. Si bien es cierto que la Federación está negociando que las mujeres puedan acceder a los feudos durante el torneo, no se puede garantizar que una vez acabada la competición la situación no siga igual.

Imagen de archivo de Luis Rubiales / EFE

Imagen de archivo de Luis Rubiales / EFE

Es un problema que no solo supone problemas con la UEFA, sino también dentro de la propia RFEF, con mujeres en puestos directivos. Debido a que el acuerdo aún no se ha hecho oficial ni es nada definitivo, Rubiales podría cambiar de parecer tras la petición del máximo organismo del fútbol europeo.

La cuestión es la de siempre: el dinero o los derechos humanos. Ningún país ofrece tanto dinero como Arabia Saudí, pero resulta evidente que a nivel de imagen sería mejor cualquier otra sede. La decisión final depende de la Federación, que deberá concretar el sitio en el que se celebrará la Supercopa en las próximas semanas.