No hubo acuerdo tras más de tres horas de reuniones, intercambio de opiniones y negociaciones. El FC Barcelona y la representación Neymar Jr. terminaron --tras dos aplazamientos-- sentados antes el juez. La sala 221 fue testigo del enfrentamiento que tiene al club catalán y al jugador brasileño con una causa abierta ante la Justicia.

La entidad catalana defiende su derecho a no pagar la prima acordada con el jugador en su renovación por incumplir el contrato, alegando que era un bonus de fidelidad, y el futbolista reclama 43 millones de euros más el 10% de intereses de demora por no abonarle la cantidad que firmó en su renovación meses antes de abandonar al Barça rumbo a París en verano de 2017.

Enfrentados

Una situación que se ha alargado en el tiempo y que ha terminado como nadie quería. Pese a que se contemplaba un posible acuerdo in extremis para evitar el dictamen de la justicia, no hubo consenso. El brasileño y el club catalán, mediante sus representantes legales, se citaron este viernes en la Ciutat de la Justicia y entraron a la sala a la una del mediodía. 

Sin la presencia del delantero, que viajó a la capital catalana pero no acudió a los juzgados, ni tampoco la de Josep Maria Bartomeu, fue Josep Vives, portavoz del Barça, quien atendió a los medios tras concluir la vista.

Precavidos

Tras finalizar el juicio, Vives habló sobre cómo transcurrió una jornada que ha tenido en vilo a los medios de comunicación. Ambas partes se personaron ante el juez y expusieron sus reclamaciones con las alegaciones de siempre. Germán Martínez, letrado del brasileño, reclamó los 43 millones pendientes de la prima de renovación, mientras que Carles McCragh, el abogado que lideró la defensa del Barça, defendió la postura del club después de no abonar la segunda parte de la prima por "tener evidencias" de que Neymar quería marcharse del club e incumplir el contrato.

Vives, presente en el juicio y que declaró como testigo, valoró la vista positivamente. "Nos sentimos satisfechos de haber podido defender nuestra posición en este procedimiento de la manera que hemos creído conveniente y ahora, si nos permitís y por respeto al tribunal que tiene que dilucidar la resolución, lo que no haremos serán más declaraciones" y añadió: "Por respeto al Tribunal no daremos más declaraciones y una vez se conozca la sentencia tomar las determinaciones que creamos oportunas".

El portavoz azulgrana declaró ante el juez que ambas partes acordaron el contrato por interés mutuo, pero que no se efectuó la segunda parte del pago porque se tenían "indicios de que Neymar y el PSG tenían contactos”.

Raúl Sanllehí lo negoció 

Asimismo, remarcó que "el interés por la renovación fue recíproco". "Conocía la existencia del acuerdo marco de Tokio, nos comunicaron un acuerdo de intenciones para renovar al jugador" pero "no participé en las negociaciones porque esa competencia no es mía", explicó. Y es que fue durante el Mundial de Clubes de 2015 en Japón cuando se sentaron las bases de la renovación, cosa que también reconocieron los testigos de Neymar. 

Cuestionado por su abogado sobre quién llevaba las negociaciones para renovar a Neymar, en la única pregunta que le hizo su letrado, contestó tajante: "Raúl Sanllehí llevaba las negociaciones". Una respuesta que es parte de la estrategia jurídica tejida por los abogados del club azulgrana.

Y Gómez Ponti lo redactó 

Por otro lado, Gómez Ponti acudió como representante de los servicios jurídicos del club y persona que se encargó de redactar los contratos (el Barça sostiene que eran dos contratos, uno de 2016 a 2021 y otro hasta 2022 que era al que se supeditaba el pago de la prima). La semana que viene los funcionarios de la Ciudad de la Justicia foliarán los autos de ambas partes. La fecha límite para presentar las conclusiones por escrito es el próximo 21 de octubre.