Joan Cancelo y Frenkie de Jong celebran el 2-0 en el Barça-Levante de la Liga

Joan Cancelo y Frenkie de Jong celebran el 2-0 en el Barça-Levante de la Liga EFE

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El viejo Cancelo

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El Barça reclamó ayer el liderato de la Liga con un triunfo holgado ante el Levante. El duelo no fue un paseo para los azulgranas, pero sí lo bastante funcionarial como para recordar al respetable que sus hechuras son las de un equipo campeón. Hansi Flick supo devolver la congruencia a su once inicial con el ingreso de Marc Bernal en el centro del campo, y el canterano respondió de nuevo con un partido lujoso: inteligencia posicional, fortaleza en los duelos, exactitud en los pases y un oportuno abordaje a la zona de remate en el arranque del encuentro que le permitió abrir el marcador. Sin embargo, pese a sus méritos evidentes, el protagonista de la tarde no fue la joven promesa, sino un viejo conocido.

Que el cuerpo técnico del actual Barcelona es de nivel élite no solo lo demuestra su generosa cosecha de títulos. También su facilidad para descifrar cómo convertir presuntas debilidades en ventajas competitivas. El regreso de Joao Cancelo al Camp Nou en el mercado invernal era muy sencillo de interpretar como una de las primeras, conocidas como lo son su anarquía con el balón y su facilidad para desmadrar el juego posicional, pero no tanto como una de las segundas. Y ayer demostró que puede ser la llave maestra para abrir esas defensas de cinco jugadores que tan a menudo se la han atragantado al Barça esta temporada.

El Levante se vio pronto desbordado por la efervescencia de Cancelo en un intervalo que quizá pensaron que les daría, a priori, mucho menos trabajo en comparación con el cual transitan Lamine y Koundé. Nada más lejos de la realidad. El portugués se aplicó en los cambios de ritmo y de dirección, utilizó a cuantos compañeros lo doblaban como señuelos y buscó sin cesar el área pequeña con aperturas raseadas y venenosos centros a pierna cambiada. Su producción ofensiva fue tan vigorosa que incluso llevó de la manita a Frenkie de Jong a su reencuentro con el gol, una entelequia para el holandés en Liga desde el mes de enero de 2025.

Evidentemente, Cancelo no es el lateral izquierdo ideal para este Barça en el contexto de un partido a todo o nada. Verlo en la alineación titular de una final sería un augurio bastante chungo. Pero soy de la firme opinión de que en la plantilla de un equipo que aspira a ganarlo todo nunca sobran jugadores que quizá no sean lo bastante fiables para unas semis de Champions pero sí para desarmar a un Levante y, de paso, permitir a otros que descansen. O, al menos, que no hagan sobreesfuerzos. Tampoco me parece que la participación del Joao que a la postre mereció más la pena sobre en absoluto en ese partido de vuelta a tumba abierta que aguarda a los culés el próximo 3 de marzo. Ni que sea media hora para sacudir con esa fuerza enloquecida suya el árbol de la remontada.

P. D.:  Nos vemos en Twitter: @juanblaugrana