La Copa de Europa fue una pesadilla para el Barça. Una obsesión. La historia negra del club con el máximo torneo comenzó en la final de Berna de 1961, que terminó con derrota azulgrana por 2-3 contra el Benfica en un partido en el que los postes repelieron cinco remates.
El Barça perdió la primera final por mala suerte. La segunda, por sus errores. Por un exceso de presión y confianza. Hoy hace 40 años, el equipo de Terry Venables no pudo ganar al Steaua de Buscarest en Sevilla.
Propuesta a Núñez
El Sánchez Pizjuán se llenó hasta los topes. Con más de 50.000 aficionados del Barça y apenas 300 rumanos en las gradas. A Josep Lluís Núñez, entonces presidente barcelonista, le pidieron dinero desde el Steaua para dejarse ganar. Núñez no aceptó la propuesta y el equipo azulgrana fue incapaz de marcar un gol en el tiempo reglamentario, en la prórroga y en la tanda de penaltis. Falló los cuatro que lanzó.
Terry Venables y Josep Lluís Núñez, en la presentación oficial del Barça en la temporada 1984-85
Venables, técnico del Barça, prescindió en el once titular de Pichi Alonso, que había marcado los tres goles del equipo contra el Gotteborg en una remontada histórica, en semifinales. Alineó a Archibald, con molestias físicas. Más controvertida, todavía, sería la sustitución de Bernd Schuster en el minuto 80. Entró en el campo Moratalla.
La retirada de Schuster
Schuster, indignado, se retiró al vestuario. No esperó a que terminara el partido. Salió del estadio y pidió un taxi para trasladarse al hotel. Tampoco estuvo en la cena posterior y Núñez estalló, asegurando que no volvería a jugar en el Barcelona.
Schuster, con el Barça
El caso acabó en los tribunales, que dieron la razón a Schuster. El alemán estuvo un año, pero luego jugó una temporada más con el Barcelona antes de fichar por el Real Madrid. La derrota, en Sevilla, fue el principio del fin para Venables. Hoy, 40 años después, el fiasco de Sevilla ha sido la mayor decepción para muchos culés. Núñez y Venables ya han fallecido. Igual que el portero, Urruti, y dos jugadores de campo: Marcos y Pedraza. También el héroe de la final, Duckadam, que detuvo cuatro penaltis.
