El Sadar, en los primeros años 80, era una caldera de pasiones, un campo casi inexpugnable. Ganar a Osasuna no era una tarea fácil. Ni tan siquiera para el Barça de Schuster y Maradona, que en Pamplona sufrió una derrota vergonzosa el 15 de enero de 1984: 4-2.

El Barça, recuperado ya Maradona de su grave lesión de tobillo, esperaba una tarde relativamente tranquila en El Sadar. Ese día, Menotti alineó a Urruti, Sánchez, Migueli, Alexanko, Julio Alberto, Schuster, Periko Alonso, Esteban, Maradona, Marcos y Carrasco. Brzic, el técnico de Osasuna, contaba con una plantilla muy competitiva y tres delanteros que eran pura dinamita: Echeverría, Iriguibel y Enrique Martín. El árbitro fue Soriano Aladrén.

La apatía del Barça

Salió el Barça contemplativo. Tocando pero sin profundidad. A los 20 minutos, ya había sido devorado por Osasuna. Iriguíbel (minuto 8), Echeverría (m. 11) y Rípodas (m. 20) le pintaron la cara al equipo azulgrana. El Sadar era una fiesta con cánticos muy originales dirigidos a Maradona (“córtate el pelo, cachó cabrón) y al Barça (“El Barça es más que un club, es un puticlub). También hubo canciones, aún más hostiles, dirigidas a la Policía Nacional, que siempre era mal recibida en el estadio de Osasuna.

maradona no pudo con El Sadar



Foto que El Diario de Navarra tituló: "Maradona no pudo con El Sadar" / DIARIO DE NAVARRA

Schuster y Maradona, desbordados, alucinaban. La apatía del Barça contrastaba con la furia navarra. El crack argentino marcó el primer gol azulgrana a los 38 minutos. Con 3-1 se llegó al descanso.

El viaje de regreso

Menotti no debió encontrar la tecla en el descanso. El segundo acto comenzó como el primero, con un Osasuna desbocado y marcando el cuarto gol. Enrique Martín (m. 59) sentenció a los barcelonistas. Maradona, a cinco minutos del final, logró el segundo tanto azulgrana en plena fiesta de la afición osasunista, que consumía cervezas y pacharán como si el mundo fuera a terminarse.

fondo sur El Sadar



Imagen del fondo sur de El Sadar en los años 80 / REDES

El viaje de regreso fue una pesadilla para los jugadores y los cerca de 1.000 aficionados barcelonistas que se desplazaron a Pamplona. Entre ellos, amigos de Maradona, que tuvieron que pagar con dólares para repostar en una gasolinera de Navarra ante la cara de asombro del encargado. Cobró el cambio que quiso a unos clientes que no estaban para bromas.

El Athletic gana la Liga

El Barça salió malparado de Pamplona en una Liga que volvió a ganar el Athletic de Javier Clemente y la temporada acabó a tortazo limpio en la final de la Copa del Rey del Bernabéu entre bilbaínos y barcelonistas. Fue el último partido que Maradona disputó como jugador del Barça antes de ser traspasado al Nápoles en uno de esos errores que marcan la historia de un club que, curiosamente, un año después ganó la Liga con Venables de entrenador y Archibald como recambio del Pelusa.