Pásate al MODO AHORRO
José Mourinho en la rueda de prensa posterior a la victoria del Real Madrid en el clásico

José Mourinho en la rueda de prensa posterior a la victoria del Real Madrid en el clásico Òscar Gil Coy CULEMANÍA Barcelona

Hablemos del Barça

El periodismo debe disculparse

Publicada
Actualizada

Es indigno escuchar en la previa del clásico cómo periodistas, teóricamente reputados, alardeaban de que el Barcelona le metería un 5 a 0 al Real Madrid. Risas, mofas e, incluso, retos de estos cutres: "Me raparé al cero si pierden". Me sigo preguntando qué aporta este mísero espectáculo. Dan por hechos unos resultados sin rigor alguno, priorizando el entretenimiento de un producto al que, dicho sea de paso, tampoco se debe renunciar si se hace bien. Pero uno, cuando nace, debe saber para qué sirve y para qué no.

Todos estos mestretites, que diría el actual presidente del Barça, Joan Laporta, no entienden que la magia del fútbol es que nada está escrito. Y, dando por válidos algunos hechos todavía por consumar, este deporte los deja en un ridículo absoluto. Lo mejor del caso es que, ayer lunes, desaparecieron por completo. Decidieron aplicar una omertà absoluta y evitar dar la cara. Diría mucho de ellos que, como mínimo, entonaran el mea culpa y se disculparan. Pero nada de eso. Nos dan la turra previa con aspectos personales de su vida de hooligan y después abandonan los espacios informativos.

Y todo ello llega, en paralelo, a una entrevista a la gran Mónica Marchante. Con un titular claro y directo: "El periodismo deportivo está enfermo. Oigo preguntas de vergüenza ajena", ha declarado en El País. Y tiene toda la razón del mundo. Periodistas que se venden solamente por una palmadita en la espalda de algún directivo random y la dichosa 'valoración del partido' que se pide a un jugador sin acabar de entender que las valoraciones las debe dar el periodista y, después, exigir conclusiones al jugador cuando se le pone el micrófono.

El problema de raíz es endémico e incluso se ha normalizado. Pero, igual que Marchante, me niego a dar por buena la vulgaridad. Este virus se respira en muchos ámbitos del periodismo. El gran Miqui Puig me dice que en la música el tema está en una decadencia absoluta. Ir a las masas, como borregos, sin reflexionar ni alimentar el espíritu crítico. Y el miedo constante a que explicar las cosas, o sea, hacer periodismo, comporte insultos y vetos.

Lo que me hubiera gustado escuchar por parte de aquellos que hacían el ridículo antes del domingo es salir, dar la cara, pedir perdón y relatar la pura realidad: Mourinho dio toda una lección a Hansi Flick. Desde Barcelona, se vende a Flick como el inventor de la bombilla y está demasiado sobrevalorado. Y de Rodri, quizás se entiende un poco que el entrenador portugués lo rechazara este pasado verano. FIN.