El pasado martes en París asistimos a la primera derrota del Barça de Flick esta temporada. Un tropiezo más que asumible e incluso previsible, a tenor de la magnitud y fortaleza del rival, el bicampeón consecutivo de la Champions, el PSG de Luis Enrique. Pero lo que nadie esperaba era la aparición de una estrella en el Parque de los Príncipes. Y no estamos hablando precisamente de Lamine Yamal, que completó un partido más que discreto, pese al golazo que marcó, sino a un defensa bisoño, menudo y revoltoso, que asombra y deslumbra en cada partido que juega.

Su nombre, como muchos de ustedes ya habrán reconocido, es Xavi Espart. A sus 19 años, este canterano está protagonizando un inicio de temporada simplemente perfecto. Su entrenador, Hansi Flik, ya no sabe qué elogio dedicarle ni qué dádiva regalarle, porque cada día es capaz de mejorar aún más, si cabe, sus prestaciones y recursos.

Ya fue algo inédito que sus primeros pasos en el primer equipo los hiciera acurrucado de lateral izquierdo, cuando nunca había jugado en esa demarcación en las categorías inferiores. Su ubicación natural es en el mediocampo, donde lideró la selección sub'19 que se proclamó campeona de Europa este verano en Glasgow, e incluso el lateral derecho, pero nunca hasta ahora se había ido a la banda siniestra. Pues ni semejante obstáculo fue suficiente para que Espart le arrebatara la titularidad de un plumazo, y sin casi despeinarse, a Alejandro Balde y a Joao Cancelo.

Pero su consagración definitiva llegó en un escenario impresionante y contra el mejor equipo de Europa. Flick, ante las numerosas bajas en defensa, decidió ubicarle en el carril derecho. Y el chaval no sólo no defraudó, sino que se sacó de la manga un partido estratosférico, eclipsando a uno de los mejores extremos del mundo, el georgiano Khvicha Kvaratskhelia, que desgraciadamente acabó retirándose del campo por culpa de una grave lesión, tras un choque cuerpo a cuerpo con Espart. Y al bueno de Xavi aún le dio tiempo de marcar un golazo de auténtico fuera de serie, rompiendo todas las líneas y aprovechando una gran asistencia de Fermín.

Ahora mismo, nadie duda de quién va a ocupar la banda derecha en el Clásico. Con Jules Koundé entre algodones, Espart será el elegido de nuevo para cubrir el carril derecho. En esta ocasión el morlaco que tendrá en frente no será Vinicius, sancionado, sino Yan Diomande, que está teniendo un inicio de temporada con más altibajos de lo previsto y con muy poca continuidad por parte de su entrenador.

Así, a primera vista, uno podría pensar que Xavi va a sufrir lo indecible con la velocidad y la potencia del costamarfileño, pero tras su rendimiento en París, nadie duda de que el que debe estar tragando saliva es el bueno de Yan ante el roto que le puede hacer el chaval.

Si consigue salir airoso de este envite, ya no habrá nadie que le arrebate el lateral derecho a Xavi. A Eric García habrá que buscarle un hueco con Cubarsí en el eje central, con permiso de un Gerard Martín que está vendiendo muy cara la titularidad, y a Jules Koundé empezar a llamar este invierno a algún club por si quiere llevarse una auténtica ganga...