El 30 de octubre de 1974 se celebró en Kinshasa, capital de la antigua Zaire, un combate de esos llamados del siglo, donde se iba a dilucidar quién era el rey en los pesos pesados del boxeo, entre Muhammad Alí y George Foreman. El bueno del promotor Don King supo exprimir todos los recursos para convertir el combate en un auténtico espectáculo, con una bolsa de cinco millones de dólares para cada púgil. El despliegue informativo fue monumental, retransmitiendo el combate en directo para los Estados Unidos, hasta el punto que la pelea se celebró a las cuatro de la mañana, para adecuarse a los husos horarios americanos. Ni tan intempestivo horario evitó que 60.000 personas se reunieran para ver in situ a las dos mayores estrellas del boxeo pelear por el título mundial de los pesos pesados.

Al final, Muhammad Alí salió vencedor, tras noquear a Foreman en el octavo asalto. Veinticuatro minutos de plena tensión y adrenalina para dirimir quién se coronaba como el mejor boxeador de todos los tiempos. Alí supo aguantar su cetro los años siguientes ante leyendas como Joe Frazier, si bien siete años después de esa pelea histórica decidió colgar los guantes, afectado ya por los inicios de un incipiente Parkinson.

Curiosamente, octubre será otra vez protagonista para dilucidar quién es el nuevo rey. Si bien no habrá un cuadrilátero por en medio, ni tampoco unas cuerdas que delimiten el evento. Será un tapiz verde y unas porterías las que marquen el terreno de juego. Los contendientes que se verán las caras son a día de hoy los mejores del mundo, sin discusión. Tanto es así que las casas de apuestas los ven como los favoritos para verse las caras de nuevo el 5 de junio del 2027 en Madrid.

Pero ahora será en París. La fecha lleva ya tiempo marcada en rojo para cualquier amante del fútbol y ya no digamos para las aficiones de ambos equipos. Y es que el PSG y el FC Barcelona se han citado el 20 de octubre a las 21 horas en el Parque de los Príncipes para dilucidar quién se merece llevar la corona. Por ahora es el equipo francés el que se ha ganado ese derecho, renegando así de la tradición antimonárquica del país galo. Dos años conquistando la Champions le han hecho merecedor de ese estandarte.

Pero le ha salido este año un duro competidor, un equipo que conoce muy bien el actual entrenador del PSG, Luis Enrique. No en vano de la mano del asturiano, los blaugrana conquistaron su última Liga de Campeones en el 2015. Ahora, con un alemán al frente, Hansi Flick, el Barcelona ha levantado el brazo reclamando una corona que hace doce años ni la huele. Un premio que lleva años luchando de forma infructuosa, pero que cada día parece más cerca de volver a levantar. Con Lamine Yamal a la cabeza, el mejor jugador del mundo y próximo 'Balón de Oro' si nada se tuerce, el reinado de los franceses parece que ha llegado a su fin. En el último Mundial ya dieron sus últimos coletazos, por culpa de este chaval de 19 años, y ahora en la Champions parece que el asalto al trono puede ser ya una realidad. Con permiso del bueno de Billy Idol, 'God save Lamine!'.