Frenkie de Jong, en Anoeta X
Frenkie de Jong regresó esta semana al grupo tras casi cinco meses ausente. En otras circunstancias, esta noticia hubiera sido aplaudida y bendecida por la afición a rabiar. A nadie se le escapa que el holandés, cuando coge el tono y el ritmo de competición, es un jugador con una infinidad de recursos en el mediocampo y una solución a muchos problemas a la hora de dar continuidad en el juego.
Pues bien, en las actuales circunstancias, el regreso de De Jong apenas ha despertado expectación entre los culés. Primero, porque aún le queda un largo camino que recorrer hasta recibir el alta -se habla entre 15 o 20 días en el mejor de los casos-, y segundo, porque con la llegada de Rodri, el holandés se ha convertido en un jugador del todo irrelevante.
Si hay una posición que está cubierta en todos sus frentes es la del pivote defensivo. Evidentemente, el propietario y dueño absoluto es ahora mismo Rodri, un jugador sobresaliente en todos los sentidos, líder absoluto en el vestuario y extensión en el campo de Hansi Flick. Además, aterrizó en Barcelona con mejor pie imposible: rechazando la oferta del Real Madrid, con la etiqueta de ser el mejor jugador del Mundial y con un Balón de Oro en el brazo que logró en el 2024.
Por si fuera poco, detrás de Rodri se encuentra un chaval que va camino de convertirse en una leyenda, Marc Bernal. A sus 19 años es ya el líder indiscutible de la sub'21, confirmando las grandes expectativas que tiene la dirección técnica en su persona. De la misma generación que Lamine y Cubarsí, sus primeros pasos en el primer equipo se vieron truncados por una grave lesión, que afortunadamente tras más de un año de lucha, ha sabido salir airoso y aún más fuerte. En el club se frotan las manos pensando en todo lo que podrá aprender estos años Bernal con Rodri a su vera.
Y también está pidiendo paso Gavi, un jugador que está teniendo pocos minutos en este inicio de curso. Primero, por una lesión que le dejó fuera de juego varios partidos y segundo, porque si hay una línea donde Flick cuenta con los mejores del mundo es en el mediocampo.
Y en este auténtico rompecabezas aparece a escena Frenkie. Sin ritmo de competición y luchando con estos tres auténticos huesos, parece muy complicado que el holandés se vaya a hacer un hueco a corto o medio plazo. Ni tan siquiera, si busca horizontes más lejanos, como jugar de interior, parece que se le abran más opciones al competir con jugadores como Pedri, Fermín y Olmo, entre otros.
Ahora mismo, el futuro de De Jong, siendo realistas, apunta lejos de Can Barça. Seguro que el primero que aplaudiría esta decisión es su nuevo seleccionador, Xavi Hernández, que necesitará de cara a las próximas ventanas de los Países Bajos a un jugador de sus características para implementar su sistema de juego. Pero evidentemente también con ritmo de competición y continuidad en el juego, algo que ahora mismo el Barcelona no le puede prometer en ningún caso.
Frenkie, con contrato hasta el 2029, siempre ha sido muy reacio en abandonar la entidad catalana, pero también es cierto que nunca hasta ahora había tenido tantos obstáculos para ser titular. En estas condiciones, y con la posibilidad de volver a la 'oranje' muy pronto, cualquier escenario será posible, incluso en este mismo mercado de invierno. Y que los cantos de sirena, con el Manchester United como principal barítono, hace tiempo que se oyen en Can Barça.