Hay futbolistas que mejoran con los años. Y después está Raphinha, que directamente se ha reinventado. Dos hat-tricks consecutivos, 14 goles en los primeros ocho partidos oficiales y la sensación de que no tiene techo. Los números de Raphinha son espectaculares, pero solo cuentan una parte de su historia. La otra parte es su carácter. Flick lo ha dicho en más de una ocasión y él lo demuestra semana a semana siendo el líder principal del equipo.



El brasileño llegó al Barça como un buen jugador de banda, un futbolista vertical, intenso, incómodo, con algo de gol… pero hoy tenemos ante nosotros a otro jugador totalmente diferente. Raphinha se ha convertido en un delantero centro puro y no en un 9 de circunstancias. Rafa es un 9 que marca, presiona, lidera, gana duelos, ataca el espacio y hace jugar a los que tiene al lado.



Su metamorfosis ha sido brutal y es que si el Raphinha que conocíamos ha sido capaz de convertirse en este killer de referencia, también le recomendaría que lo pruebe en el baloncesto. Porque con esta capacidad para adaptarse a las circunstancias temporada tras temporada, si se lo propone, Raphinha también podría acabar jugando en los Lakers.



Bromas al margen, el Barça no ha encontrado simplemente al delantero centro que le faltaba. Ha encontrado al líder que también necesitaba en el campo. Y esto, es mucho más difícil de conseguir. Prácticamente es imposible.

La resaca del derbi

NO soy demasiado fan de los tweets del Atlético ni de los de Tebas pero el problema del Madrid no son los árbitros. El problema del Madrid es que llevan demasiado tiempo buscando culpables fuera y no quieren mirar los verdaderos problemas que tienen dentro de casa.



Tras perder el derbi, Mourinho y gran parte del madridismo, volvía a poner el foco exclusivamente en el arbitraje. Y de acuerdo, Ortiz Arias no estuvo a la altura pero tampoco el Madrid. Así que mientras se habla del árbitro, no se habla de un equipo que vuelve a mostrar las mismas costuras de siempre con problemas en el centro del campo, sin un patrón de juego claro y con futbolistas muy lejos de su mejor nivel.



El Madrid es un club que lleva años viviendo pendiente de construir un relato en torno a todo lo que pasa fuera del terreno de juego. Y al frente está un presidente que ha convertido el enfrentamiento con las instituciones, los árbitros y los rivales en una parte central de su discurso.



Quizá el Madrid no necesite otro enemigo. Quizás necesita mirarse al espejo.

Mourinho es el mejor fichaje del Barça

Sí. Exactamente él. El Mourinho de siempre. El de las excusas, el de las fotografías, el de poner a los árbitros en el centro de todo cuando el Madrid no responde.



Mourinho es lo que necesitaba el Barça. Porque si hay algo que el barcelonismo debería agradecer eternamente a José Mourinho es que, cada vez que abre la boca, nos recuerda por qué es tan fácil quererle.



Ha vuelto el Mourinho de siempre y, con él, esa capacidad extraordinaria de convertir una derrota en una conspiración. Salir después de un derbi y convertir una rueda de prensa en un juicio contra todo el arbitraje español es exagerado. Es demasiado incluso para Mourinho.



Todavía nos quedan más de 15 días sin fútbol donde la prensa de la capital seguirá poniendo el foco en el colectivo arbitral. Pero… ¿y del fútbol del Madrid, cuando hablaremos señor Mourinho?



Porque sus declaraciones pueden incendiar una rueda de prensa pero no ganar títulos. Los títulos se ganan con fútbol y de eso, este Madrid justea. Así que adelante que sigan criticando a los árbitros. Que sigan por este que el Barça ya está a 6 puntos de distancia y a km's de fútbol del conjunto blanco.