Si hay una situación que pone especialmente los pelos de punta en Can Barça son los parones de selección en plena temporada. Como si se tratara de una maldición faraónica, cada vez que se produce un éxodo masivo de jugadores, se acaba con algún jugador afectado por el virus FIFA, con mayor o menor trascendencia.
Tampoco se trata de ser pájaro de mal agüero ni de llamar al mal tiempo, pero lo cierto es que los antecedentes son más que preocupantes. Entre ellos hay un futbolista que está especialmente gafado cada vez que viaja con su selección. Sin ir más lejos, en las dos últimas ocasiones ha acabado lesionado. Y estamos hablando de un jugador que, a día de hoy, es irremplazable en la pizarra de Hansi Flick. Su nombre es Raphinha.
A finales de marzo, en un amistoso contra Francia, Raphinha abandonaba el terreno de juego visiblemente afectado. Las pruebas posteriores constataron una rotura en el bíceps femoral de la pierna derecha. Una lesión que le dejó fuera de las eliminatorias de la Champions ante el Atlético, con el resultado que ya todos ustedes conocen. Cinco semanas después, el brasileño volvía, de forma paulatina, al tener el Mundial en el horizonte.
Pues bien, ni aun así. Y es que durante la cita mundialista, el brasileño volvía a recaer en el partido contra Haití, ya dando por finiquitado su paso con la Canarinha, que acabó siendo eliminada de forma lamentable por la Noruega de Erling Haaland.
Ahora Raphinha se volverá a ir con su selección para jugar dos amistosos en Australia gracias a la connivencia con Carlo Ancelotti. El extécnico del Real Madrid parece que sigue en sus trece de contar con el blaugrana a toda costa, aun sabiendo que el delantero no las tiene todas consigo cuando juega con la seleçao. Esperemos que Carletto, al menos, sepa gestionar al capitán del FC Barcelona y evite una nueva sorpresa, aunque, viendo los antecedentes, el club blaugrana tendría motivos más que suficientes para subir a Montserrat y poner varias velas a la Moreneta.
No hay duda de que una baja de Raphinha, a estas alturas de la temporada, cuando el equipo se cruzará con PSG y el Real Madrid nada más de regresar del parón de selecciones, sería un golpe mortal al proyecto de Flick. Y es que a nadie se le escapa que estamos hablando del jugador más estructural de la plantilla y una de las piedras angulares del equipo, referencia absoluta a todos los niveles.
Esperemos que en esta ocasión nuestro Supermán brasileño no acabe pagando caro su paso por las manos del temible Lex Luthor italiano y su terrible kryptonita.
