Pásate al MODO AHORRO
Raphinha

Raphinha Òscar Gil Coy Barcelona

Hablemos del Barça

La revolución de los capitanes

Publicada

Un verano en el que el Barça ha incorporado a siete futbolistas, a los que habría que sumar a Hamza Abdelkarim y los jugadores del filial Xavi Espart y Brian Fariñas que pasan al primer equipo; con diez bajas entre jugadores en dinámica del primer equipo, bien se podría considerar que el conjunto blaugrana ha vivido una auténtica revolución, que, además, ha provocado cambios en los capitanes del equipo.

Las salidas de Ter Stegen i Araujo en forma de cesión a Ajax y Liverpool respectivamente, a los que se sumaba la lesión de larga duración de Frenkie De Jong, obligaban a cambiar los capitanes prácticamente en su totalidad, pues quedaban únicamente en activo Pedri y Raphinha, un cambio que también escenificaba el cambio de paradigma que ha vivido el Barça de Hansi Flick.

Justamente fue el entrenador alemán el que eligió a sus primeros capitanes a la espera de cerrar el mercado de fichajes, tras el cual los futbolistas debían proceder a elegir a sus capitanes. Flick eligió a Raphinha como primer capitán, un movimiento muy significativo y que, además, le ha sentado de maravilla al brasileño, en un inicio de temporada donde se le ha visto especialmente motivado y comprometido con el brazalete, que compartiría con Pedri y Eric Garcia.

Realizada la votación por parte de la plantilla tras el cierre del mercado, Raphinha será el nuevo primer capitán del equipo, cogiendo oficialmente el testigo de Araujo, Ter Stegen, Sergi Roberto, Sergio Busquets, Leo Messi, Iniesta, Xavi o el mítico Carles Puyol, seguido de Pedri, Eric Garcia, Frenkie De Jong y Lamine Yamal, una elección sorprendente pero que deja clara la trascendencia del de Rocafonda tanto dentro del campo como también del vestuario.

Ciertamente el Barça necesitaba urgentemente un cambio de capitanes, principalmente después de ver a futbolistas como Frenkie De Jong i Ter Stegen que, más que pensar en la plantilla, han tenido salidas de tono y declaraciones que han perjudicado al club para beneficiarse ellos mismos, unos gestos impropios del que debe ser el capitán del Barça, una figura que debe velar por el equipo en su conjunto y por sus compañeros.

Raphinha ha demostrado tener dotes de capitán blaugrana, igual que lo vio Flick y ahora sus compañeros, un jugador que puede darlo todo por el equipo y sus compañeros y que debe mirar más a Carles Puyol como referente con el brazalete que no a sus predecesores más inmediatos.

Pedri y Eric merecían sin duda alguna su puesto como capitanes, jugadores ejemplares que encarnan los valores del Barça y el significado de portar el brazalete y lo que significa sacrificarse y trabajar duro para el equipo, hasta el punto que el de Martorell salió del club cedido al Girona y tuvo que ganarse el derecho a volver, un ejemplo para todos los jóvenes de la Masia que sueñan con llegar al primer equipo.

Sorprende que Frenkie De Jong vuelva a estar entre los capitanes, una decisión que se podría haber producido por trayectoria y galones, aunque el hecho de no ser el primer capitán pese al tiempo que lleva en el club ya lo dice todo, un tiempo que parece totalmente agotado y donde sería positivo para todos encontrarle una salida este enero, pues no es momento de tener a jugadores con salidas de tono y nula capacidad de autocrítica, que no piensen en el colectivo.

Únicamente hecho en falta a Pau Cubarsí entre los elegidos para la capitanía, un jugador con mucha ascendencia en el equipo, que recuerda el mítico Carles Puyol aunque más tímido, y que podría tener su hueco tras la necesaria salida de De Jong, siendo otro futbolista que, igual que ocurre con Raphinha, Pedri, Lamine Yamal y especialmente, Eric Garcia, entiende perfectamente lo que es el Barça y lo que representa el escudo y el brazalete, con el añadido de conocer perfectamente la Masia y lo que significa ir subiendo categorías.

La revolución del Barça sigue, no en vano, en pocos años el cambio en la plantilla es descomunal, con pocos futbolistas que ya estuvieran desde la etapa de Koeman hasta la actualidad, por lo que tocaba actualizar la capitanía, pero, especialmente, volver a prestigiar el brazalete y lo que significa llevarlo.

Empieza una nueva etapa, y la mejor señal será que sea tan larga como lo han sido las anteriores con los capitanes, lo que indicará que el proyecto sigue muy vivo y que funciona, recordando siempre las grandes leyendas que han llevado el brazalete y lo mucho que han significado para el Barça.

Y aunque pasen los años, el gran capitán será siempre Carles Puyol, alguien en quien Raphinha, Pedri, Eric Garcia, De Jong y Lamine Yamal deben reflejarse y que, además, debería volver al club de su vida un rol donde pueda aportar sus grandes cualidades y valores.