Gil Marín aseguró en el sorteo de la Champions que alguien engañó a Julián. Pero la pregunta es: ¿quién?
La realidad es que el director general del Atlético le pidió a Julián Álvarez que acabara bien la temporada y después le permitiría salir del club. Pero, a la hora de la verdad, se cerró en banda.
El Atlético de Madrid le comentó al jugador que trajera una oferta de 150 millones de euros antes del 20 de junio y le liberaría. Pero, cuando recibió la primera oferta, nunca estuvo dispuesto a negociar su traspaso al Barcelona.
El Barça trasladó una oferta de 100 millones como punto de partida para empezar a negociar, pero la respuesta fueron memes. El Atlético expuso públicamente la negociación desde el principio, llegó a vestir a Lamine Yamal, Pedri y Raphinha con la camiseta rojiblanca y desoyó la propuesta culé sin responderla formalmente.
Fue entonces cuando Julián Álvarez decidió hablar, sabiendo que el dirigente del Atleti se la había jugado y que, o forzaba la máquina, o no tenía ninguna opción de salir del Atlético.
Ahora Gil Marín se queja de que, detrás de esas declaraciones, estaba el Barcelona y le denuncia por tratar con un jugador en periodo protegido. Pero ¿cuándo se supone que Julián debía hablar con otro club si tenía que aportar una oferta antes del 20 de junio? ¿Acaso no negoció el Atlético con Cucurella desde el mes de marzo?
Gil Marín le prometió a Julián que le dejaría salir, pero cuando llegó la oferta del Barça ni siquiera le cogió el teléfono. ¿Quién engañó entonces a Julián?
Tres meses para salir cedido
Marc Casadó sabe desde el final de la temporada pasada que no cuenta para Flick. Acabó marchándose cedido al Deportivo, con el Barça asumiendo parte de su ficha.
Se cabreó cuando le quitaron el dorsal y le apartaron del grupo. Pero su agente, Jorge Mendes, no supo encontrarle un destino mejor, ni a él ni al Barcelona.
Es para que estén cabreados el Barça… y el jugador.
