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Leo Messi, capitán y líder de Argentina en su sexto Mundial

Leo Messi, capitán y líder de Argentina en su sexto Mundial EFE

Hablemos del Barça

Imágenes dulces y amargas del Mundial

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Toca volver a hablar de Leo Messi. De su inmenso liderazgo para llevar a su país lo más lejos posible en el Mundial. O de su reacción ante momentos débiles provocados por fallar un penalti y observar que su selección pareció contagiarse de ese infortunio. Argentina sin Messi probablemente habría añadido a su brillante historial una derrota histórica ante Egipto. Pero cuando parecía que todo estaba perdido, el 10 que dejó marchar Joan Laporta del Barça, sacó fuerzas, pundonor, coraje y toda su calidad para dar la vuelta a un marcador que parecía sentenciado. Todo un éxito.

La imagen de Argentina es Leo Messi. En él deposita toda su confianza un país futbolero. La imagen de Brasil en este Mundial, por otro lado, es Vinicius Jr. Nada qué ver el uno con el otro. Hay una diferencia abismal. Vinicius, sin duda, es el mejor jugador que tiene Brasil en este momento, el único que se atreve a driblar y a enfrentar al rival, pero no es la imagen que representa a otro país históricamente futbolero como Brasil. Sus gestos, sus protestas lo distancian abismalmente del nivel y educación de otros grandes jugadores que ha tenido la selección brasileña.

Sin irnos a tiempos muy lejanos, como los de Pelé, podríamos recordar futbolistas tan maravillosos como educados con el adversario: Zico, Sócrates, Leao, Falcao, Ronaldinho, Romário, Ronaldo, Junior, todos ellos ofrecían respeto y admiración. Vinicius Jr, no. Brasil lleva años sin aparecer como aquella selección admirada que practicaba un fútbol de primerísima calidad. Puede que tampoco esta vez haya sabido elegir el seleccionador. Por ello y especialmente por la falta de jugadores de calidad otra vez esté eliminada.

Otra imagen que salpica a los ojos es la de la estrella francesa, Mbappé, prepotente y desconsiderado con el rival, como se mostró al final del partido contra Paraguay, en el que despreció la felicitación ofrecida por el portero adversario, Orlando Gill, y con todo lo que representaba el país sudamericano.

Indudablemente, nos quedamos con esa imagen de Messi y de nuestro Cubarsí, cada vez más preparado para distinguirse dentro de la mejor defensa del Mundial.