El Barça sigue centrado en el fichaje del delantero centro, la gran prioridad de este verano, y donde Julián Álvarez (o López, según Enrique Cerezo) está en la pole position para convertirse en el nuevo 9 blaugrana, aunque no hay que descartar la opción Harry Kane, que encajaría incluso mejor en el equipo de Flick pese a su edad.

Es cierto que esta incorporación centrará la mayor parte de los recursos del club este mercado de fichajes, pero no hay que obviar que Deco ya ha fichado a Anthony Gordon, exjugador del Newcastle por el que el Barça ha desembolsado nada más y nada menos que 70 millones fijos y 10 de variables, una verdadera apuesta para la posición de extremo bastante cara.

Existen rumores sobre una posible salida de Raphinha, hasta ahora el gran titular de la banda izquierda del Barça de Flick, gran aliado de Lamine Yamal y Lewandowski y un jugador con velocidad, entrega y presión que ha conquistado el corazón tanto de la afición como de sus compañeros, un futbolista clave en el equipo, que habría que evitar que abandonase el barco culer.

Raphinha es uno de los capitanes, un jugador cuya ascendencia trasciende y que, cuando ha estado lesionado el equipo ha notado demasiado su ausencia, teniendo además más bajas de las necesarias, lo que obligaba a Deco y Flick a buscar un recambio que, no sólo cubriera sus posibles bajas, sino que además diera descanso tanto al brasileño como a Lamine Yamal, provocando una rotación y unos cambios de sistemas que favorecieran a un Barça que quiere aspirar a la Champions.

Anthony Gordon debe ser este gran relevo, un jugador que viene a luchar por la titularidad y deba dar garantías a Flick, a parte de variedad táctica, minutos y desborde, algo fundamental en un equipo que quiere luchar por todo, ya que se ha demostrado que únicamente con dos extremos titulares no es suficiente, y que hace falta un tercero que mantenga el nivel y provoque cambios trascendentes en el juego.

Lo que hemos visto de Gordon en el Newcastle es poco pero gusta, más si se trata de una apuesta directa de Hansi Flick, aunque la suma que se ha pagado es bastante elevada, y todavía más considerando que la gran prioridad es un delantero centro titular y viendo que es mundial que está haciendo es discreto hasta la fecha.

Habrá que ser pacientes con Gordon aunque se trata de una apuesta arriesgada, pero cuesta entender por qué el Barça ha descartado tan rápidamente a Marcus Rashford, cuyo coste para el Barça era de 30 millones y con unos números más que aceptables esta temporada, que además está siendo el titular por delante de Gordon en el mundial, con méritos suficientes para plantearse que siguiera vestido de blaugrana, y que parece que se le ha descartado sin darle demasiados motivos o argumentos.

Que todavía no se descarte a Rashford asusta porque nos hace pensar mal sobre Raphinha, un jugador que el Barça debería mantener en el equipo, pase lo que pase con el británico, más viendo que Roony Bardghaji puede salir en busca de más minutos a otro club, por lo que, si el Manchester United se prestara a ello, se podría plantear, siempre que no comprometa la llegada del delantero.

Sorprende también que, tras el descenso del Mallorca, el Barça no se pueda plantear una vuelta de Jan Virgili, que podría coger el rol de Roony, teniendo su oportunidad en el Barça y siendo una llegada low cost con la que también se podría hacer caja, o esperando que pudiera explotar en el club de su vida.

También cuesta de entender que Deco y Flick no hayan intentando incorporar a un futbolista diferencial como Bradley Barcola, extremo del PSG que quiere abandonar París este verano, una apuesta que, aunque tampoco sería barata, es más segura que la de Gordon, por su trayectoria, nivel y categoría, y que debería ser opción sin finalmente pasara algo no deseado con Raphinha.

El verano será largo y el debate del delantero centro no ha acabado, pero reforzar el extremo una prioridad para un Barça que quiere la Champions y con poco margen de error, por lo que por el momento tocará confiar y ser pacientes con Anthony Gordon, la gran apuesta del club, aunque también, hay que conseguir que Raphinha no salga de un club en el que todavía puede ser muy importante, y en el que no habría que descartar tan fácilmente ni a Barcola ni a Rashford o a Jan Virgili.

En el Barça no caben todos, únicamente los mejores, con lo que tocará esperar que Gordon lo sea, para tener el extremo de garantías que ponga presión y reste minutos a Raphinha y a Lamine Yamal en una temporada que por el bien de todos debe ser muy larga, a falta de otras llegadas importantes de este verano.