Alguna cosa está pasando en los entornos de las nuevas generaciones de futbolistas y es en positivo. El famoso apodo arcaico y machista de WAG, las siglas en inglés de Wives and Girlfriends de futbolista, está en extinción. Este apodo servía para definir un modelo de chica más o menos común: mujeres sin trabajo, obsesionadas por el culto a la belleza, vestidas siempre de forma imposible, con mucho tacón y mucho bótox. Nada malo, pero era el único modelo que conocíamos hasta el día de hoy. Antonella Rocuzzo, por parte de Leo Messi, o Daniella Semaan, por parte de Cesc Fàbregas, habían popularizado esta manera de entender qué es ser pareja de un futbolista. El summum lo protagonizó Pilar Rubio al lado de Sergio Ramos cuando, en una gala del Balón de Oro, lo acompañó como si fuera el perro caniche del jugador: dos metros atrás y llevada arrastrada por el brazo de un Ramos que ni la miraba.

Esto está cambiando radicalmente. Incluso la misma Shakira, que en su día admitió dejarse llevar por esta corriente, marca un cambio de rumbo. El máximo ejemplo lo encontramos en Lamine Yamal y su nueva pareja, Inés García. Esta, que como todas también es influencer, hace vídeos explicando sus outfits para ir a animar a la Roja con una condición: ir cómoda. Unos tejanos, unas sandalias de talón bajo, una camiseta y a correr. Celebro que Inés entienda el concepto de cómo no ser un florero.

Pero todavía hay más. El papel público del entorno del jugador. Hasta ahora, las declaraciones para medios las dejábamos a los padres, mánagers e, incluso, familiares hombre directos. Es el caso de Pep Guardiola con su padre Valentí. De hecho, estoy particularmente orgullosa de ser una de las pocas periodistas que quiso escuchar a su ya fallecida madre, Dolors Sala, en una entrevista que le hice en su casa de Santpedor. Volvemos al ejemplo de Messi con su padre o el de Neymar Junior con su famoso Pai. Con Lamine, su madre Sheila Ebana asume este rol y ha concedido para el Mundial una entrevista a DAZN. Obviamente, su padre se ha quedado en España porque, con los antecedentes que suma, no ha conseguido el visado para acceder a Estados Unidos como están las cosas. Un detalle que, por cierto, alguien podría haber comentado, ya que nos dedicamos a hacer propaganda cada día de sus vídeos sobre cómo freír un nugget de pollo y publicarlo en Instagram. Pero no solamente las madres tienen voz propia, también las esposas. Claudia Rodríguez, casada con Marc Cucurella, es quien ha dado detalles del fichaje del defensa para el Real Madrid y asume la voz cantante de su entorno más cercano.

Las mujeres no son solamente una cara bonita; también pueden ser escuchadas. Aplaudo este cambio orgánico y natural en el mundo del fútbol. Pero, como todo en la vida, hay una cara B: la mujer de Ousmane Dembélé, la cual se ha presentado tapada de arriba abajo, dejando ver solamente los ojos, en la celebración de Champions del PSG. No es una religión tomarse el islam de esta manera; es una secta y cosas como estas no pueden representar el fútbol moderno y europeo.