Andreas Christensen jugará en el FC Barcelona hasta junio de 2028. O, al menos, pertenecerá al club azulgrana durante estas dos próximas temporadas. Esto es así por la renovación de su contrato que solo está ya pendiente de la firma. Para algunos inexplicable, atendiendo a su historial de lesiones los dos últimos años… Pero no para el club, que le tiene en muy buena consideración deportiva (Hansi Flick es uno de sus principales defensores) y personal.

Explicar esta última consideración traslada a las dos ocasiones en que el Barça hizo uso del Artículo 77 del Reglamento de Control Económico de LaLiga, utilizando el 80 por ciento del salario del futbolista danés. Primero en agosto de 2024 para inscribir (provisionalmente) a Dani Olmo y, después, en enero de 2026 para hacer lo propio con Joao Cancelo.

Joan Laporta no olvida las facilidades ofrecidas por Christensen y aunque el club rebajará ostensiblemente su salario en ese nuevo contrato que, se entiende, incluirá una serie de cláusulas, le permitirá seguir en la plantilla en un momento especialmente complicado de su carrera, apenas recuperado de la lesión que le mantuvo inédito desde mediados de diciembre y hasta finales de mayo.

El Barça se ahorrará más de siete millones con la renovación. Y Flick mantendrá en el camerino a un jugador con el que apenas pudo contar en sus dos primeras temporadas como entrenador azulgrana… Y del que ya en su día habló muy bien al Bayern Múnich, después de dejar el banquillo bávaro pero aconsejando su fichaje para ocupar la plaza de Niklas Süle, en diciembre de 2021 y al conocerse la decisión del central germano de no renovar su contrato.

Dos veces

En el Barça Christensen se lesionó en momentos excepcionalmente oportunos. Fue una tendinopatía en el tendón de Aquiles la que facilitó la admisión Olmo, fichado al RB Leipzig y que no pudo estrenarse con el Barça al comienzo de la temporada 2024-25 por los problemas con el fair-play financiero. Christensen, al contrario de lo que haría después Ter Stegen, no puso ni un problema en que la comisión médica avalase una lesión de larga duración.

La segunda vez no ofreció tanta duda. El zaguero danés, que había participado en 17 de los primeros 24 partidos oficiales de la última campaña, padeció una rotura parcial del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda a finales de diciembre… Y el diez de enero de 2026 la comisión médica de LaLiga volvió a dar su visto bueno en la consideración de lesión de larga duración para solventar la incorporación, por segunda vez y cedido, de Joao Cancelo.

Concretado el fichaje del joven Jorge Salinas y manteniendo en el alero la continuidad de Koundé y Araújo, futbolistas ambos a los que el Barça traspasaría con los ojos cerrados, la continuidad de Christensen se entiende como una decisión de alto riesgo, por más confianza que en él mantenga Flick y mucho agradecimiento que le tenga el club… Esperándose que más pronto que tarde, durante el verano, Deco tenga a bien explicarse.

El entrenador, mientras, espera la llegada de un sustituto de plenas garantías para Robert Lewandowski en un verano que se espera especialmente activo en el mercado azulgrana. El alemán mantiene su confianza en el Director Deportivo… Y consensuar, entre todas las esferas del club, la renovación del central danés es una demostración palmaria.