Víctor Malo, opinador de Culemanía CULEMANIA
Hace dos años que la salida de Raphinha del FC Barcelona planea sobre el Spotify Camp Nou. Dos años en los que el extremo brasileño ha pasado de ser un jugador mediocre a convertirse en el auténtico líder de la plantilla. En lo anímico y lo espiritual, pero también a nivel goleador. Sus números desde que llegó Hansi Flick al banquillo culé son de auténtica locura.
En su primera temporada de la era Flick, Raphinha firmó los mejores registros de su carrera: 34 goles y 26 asistencias en 57 partidos. En su segundo curso con el técnico germano, bajó sensiblemente las prestaciones debido a las lesiones, pero su presencia en los onces siempre se antojó vital, como reflejan los 21 goles y 8 asistencias en 33 encuentros. La mejor media realizadora de toda la plantilla.
Semejantes números han convertido a Raphinha en un intocable. Es uno de los capitanes y un pilar imprescindible tanto para el entrenador como para la afición. Sin embargo, desde que el crack brasileño expresó en 2024 que se había planteado marchar, molesto con las críticas y la alta exigencia que hay en el Camp Nou, el runrún sobre su posible adiós no ha dejado de ser recurrente.
La cosa empezó a ponerse más seria en la primavera de este último curso. Salieron a la luz numerosos rumores sobre una supuesta oferta irrechazable de Arabia Saudí por el protegido de Deco. La cifra astronómica que, al parecer, el Al-Hilal le pone sobre la mesa alcanza los 185 millones en cuatro años. Una auténtica barbaridad que iría íntegramente al bolsillo del jugador, ya que allí no se pagan impuestos.
Deco fue el agente de Raphinha y, desde que se desvincularon, el extremo brasileño no se ha ligado a ninguna otra agencia de representación. Es vox populi que Deco vela por sus intereses. Que la opinión del director deportivo azulgrana es de las que más valora Raphinha. Pero Deco es el mismo que alcanzó un acuerdo verbal para liberar a Iñigo Martínez, que también se fue al fútbol árabe. Todo puede pasar.
Sin embargo, la información que hemos podido recabar desde Culemanía invita al optimismo deportivo. Preguntada el pasado 4 de mayo una fuente muy próxima a Raphinha, la respuesta fue clara: "Sí, se queda en el Barça". Un mes y medio después, a 18 de junio, la respuesta sigue siendo la misma.
Desde el Barça confirman, además, que no existe ningún acuerdo verbal similar al que se dio con Iñigo Martínez. Y aseguran que Gordon no ha sido fichado en previsible marcha del brasileño.
El río suena y seguirá sonando, pero según las partes implicadas, por ahora, no lleva agua. Es solo viento. Raphinha se queda. Y no es el "se queda" de Piqué con Neymar. De momento, hay que creerlo. Hay que creer en él.
Coda: Raphinha, el Barça te quiere. Flick te necesita. Y si al final te vas, deja al menos una buena fortuna en las arcas del Barça.