El Barça Femenino mantea a Alexia Putellas en su despedida CULEMANÍA Barcelona
El que era un secreto a voces se ha confirmado, y tras ganar todos los títulos, el Barça ha dicho adiós a Alexia Putellas, Ona Batlle y Mapi León, tres pilares del equipo a los que será muy difícil encontrar un relevo.
Es evidente que nada dura para siempre y que la vida son etapas que empiezan y terminan, pero ver cómo la gran capitana se va del equipo de su vida es un golpe doloroso, aunque lo es más teniendo en cuenta la cantidad de fugas que el Barça está sufriendo en el equipo femenino.
Las bajas de Alexia, Ona y Mapi, a las que se pueden sumar otras de jugadores importantes como Salma Paralluelo o algunas jóvenes, son un indicador del estado en el que se encuentra el equipo femenino y la importancia que el club le está dando, pues temporada tras temporada el equipo ha perdiendo efectivos importantes que le han ido mermando, aunque los resultados hayan seguido.
En pocas temporadas, el club ha perdido a Mariona Caldentey, Keira Walsh, Ingrid Engen, Laia Codina o Jana Fernández, y prácticamente en todos los casos el denominador común era económico, pues cada vez era más difícil competir contra equipos de la Premier o del grupo Kang, que también se había llevado a Jonatán Giráldez.
La baja calidad de la Liga F no ayuda en nada, pero la forma en que se calcula el Fair Play financiero todavía ayuda menos, pues el Barça se ve doblemente perjudicado, ya que, aunque el equipo femenino sea de los pocos que termina con ganancias, la mala situación económica y los salarios del equipo masculino y las otras secciones no permiten renovaciones al alza o fichajes que permitan al equipo seguir contando con las mejores.
El Barça ha sido un motor en una Liga F que en ningún momento ha trabajado para conseguir la mejor liga del mundo, posiblemente porque a otros equipos importantes no les interesa, pero que lastran el crecimiento del femenino en favor de una Premier que obliga a destinar un porcentaje importante del presupuesto, a parte de fomentar que se abran los grandes estadios para los equipos.
Hoy es imposible no entender el Barça sin el equipo femenino, una realidad que ha creado un nuevo sentimiento dentro del club, que forma parte del ADN blaugrana y debe seguir siendo un referente. El club debería analizar donde realizar algunos recortes y no lastrar un equipo que es un icono mundial, y donde debe seguir trabajando para que siga siendo así.
Alexia Putellas, igual que Aitana Bonmatí, son mucho más que jugadoras de fútbol, son iconos con una marca propia muy importante, que va totalmente ligada al Barça. Su futuro debía seguir siendo blaugrana, ya que era una simbiosis que no se debía romper, igual que pasó con Leo Messi en su momento.
El tiempo dirá a quién le puede ir mejor o peor, si a Alexia o al Barça, pero hoy toca buscar relevos de garantías para un Pere Romeu que ha pasado de estar cuestionado a renovado en pocos meses, y, a priori, parece que estos relevos podrían estar en la propia Masía del Barça, aunque será necesario también un esfuerzo por parte del club. A parte de Alexia, toca cubrir bajas sensibles como Ona, Mapi y veremos si alguna más, a parte de empezar a pensar en los futuros relevos de Irene Paredes y Marta Torrejón, que por edad hay que empezar a trabajar.
El Barça debe seguir trabajando en el femenino como una parte clave del club, que ha perdido demasiados efectivos importantes en los últimos años y que debe ser un referente internacional como lo es hoy, lo que obliga a optimizar también los recursos y pensar, tal vez, en si sacrificar un salario demasiado elevado y ya sustituido como sería Frenkie De Jong no podría ayudar tanto al masculino, como también al femenino y a las demás secciones, comenzando con un baskey que vivirá un verano movido y que merece más de lo que hoy se le ha dado.
En breve empieza algo que no queríamos ver, un Barça sin Alexia Putellas, sin uno de sus iconos más globales, que ha cambiado la historia del fútbol femenino, una nueva etapa en la que el Barça de momento vuelve a perder estrellas en lugar de ganarlas y con una Masía que volverá a dar un paso al frente porque, de momento, no se está priorizando al femenino de la forma en que este club lo merece.