Bernardo Silva, expulsado por sacar un tiro de Vinicius Jr bajo la portería con el codo en el Manchester City-Real Madrid.jpg EFE
El Barça ha dado el primer gran golpe con el fichaje de Gordon, estrella del Newcastle, extremo rápido, joven y desequilibrante, que demuestra que el club blaugrana también está de vuelta en el mercato. Este verano el Barça tiene un objetivo importante y ambicioso, como es el de seguir afianzando la situación económica del club y a la vez reforzarlo para conseguir la tan anhelada Champions League. También tiene la patata caliente de sustituir a uno de los mejores delanteros del mundo como es Robert Lewandowski, por lo que tocará vivir un verano clave y muy estratégico, con un baile de nombres importante.
Teniendo en cuenta que Deco deberá priorizar ahora la posición del delantero centro, a donde irá la mayor parte del presupuesto de este mercato, el resto de posiciones que quedan pendientes de reforzar como el central y el extremo quedarán a expensas de lo que ocurra con este fichaje clave, y el remanente económico que quede.
Tras la llegada de Gordon por 70 millones fijos y 10 en variables, el desembolso económico ya ha sido importante a falta de un 9 y de si finalmente el Barça irá a por un defensa, algo que queda a la espera de acontecimientos, pues no será lo mismo afrontar más fichajes si se ha fichado a un Julián Álvarez que costaría más de 100 millones que a un Vlahovic que acaba contrato y llegaría libre, por poner dos ejemplos, al margen de otros nombres que han sonado y sonarán como Harry Kane, de 65 millones, Lautaro Martínez y João Pedro, que no está claro cuanto costarán pero que no serán baratos.
A la vista de esta más que compleja situación, toca pensar en fichajes que puedan encajar en el Barça pase lo que pase con la figura del delantero, y allí es donde emerge el nombre de Bernardo Silva, jugador de mucha calidad de casi 32 años, que puso punto y final a su etapa en el Manchester City, donde acaba contrato y que ha sonado por el Atlético de Madrid, aunque su sueña es vestir de blaugrana.
Al margen de que la calidad del portugués está más que demostrada, el juego del luso encajaría a la perfección en el Barça de Flick, subiendo el nivel de la plantilla y dando una gran variedad de opciones tácticas al técnico alemán, que, siempre que esté de acuerdo en su llegada, podría alinearlo tanto en el medio campo como en el extremo, por lo que su incorporación supondría más competitividad en la plantilla y solucionar, aunque sea parcialmente, el problema del extremo.
Hay que tener en cuenta que ya en su día Xavi Hernández había pedido la llegada de Bernardo Silva, uno de los estandartes del Manchester City de Pep Guardiola, que podría llegar libre al Camp Nou, siendo un jugador muy versátil que puede encajar en varias posiciones e incluso, podría hacer desplazar a otros jugadores, como por ejemplo a Dani Olmo o Fermín a los extremos, lo que daría un sinfín de opciones durante el partido para modificar y variar la disposición táctica del grupo.
Es cierto que Bernardo Silva no es un extremo puro, sino un jugador que se adapta tanto en las posiciones del medio del campo como también en el extremo, situación similar a otros compañeros suyos como Gavi y Pedri en el medio, o Fermín y Dani Olmo por delante, por lo que su llegada daría más profundidad a la plantilla en un jugador que, por su edad, le quedan varios años buenos por delante y entendería también su rol, en un equipo donde puede volver a ganarlo todo.
Seguramente el recuerdo de Gündogan puede arrojar dudas sobre Bernardo Silva, pero también es de justicia recordar que el propio Gündogan fue de los mejores jugadores en una temporada que no terminó bien para el Barça, y que fue tras su salida del club donde su nivel cayó en picado, por lo que se trata de jugadores de rendimiento inmediato y corto, lo que también ayuda a no cortar la proyección de los jóvenes.
En las últimas horas se han intensificado los contactos y el Barça está ya en la pole position para fichar al luso, lo que sería otro golpe de autoridad que refuerza al Barça como uno de los candidatos para la próxima temporada, a la vez que devuelve el golpe de la mejor forma al Atlético de Madrid tras los lamentables tweets, atando al jugador que pretendía Mateu Alemany y con la negociación por Julián Álvarez al rojo vivo y con el jugador queriendo vestir también de blaugrana.
La posible llegada de Bernardo Silva también abriría las puertas de par en par a Frenkie De Jong, jugador con una de las fichas más elevadas, con un rendimiento siempre irregular y que juega en una de las posiciones mejor cubiertas del equipo, donde Flick cuenta con Bernal, Pedri y Gavi aparte de Casadó; una salida que aliviaría el fair play del club, que será muy necesario para el fichaje del nueve, y podría incluso ser el sacrificado, sin tener que perder otras piezas como Ferran o Koundé.
Queda pendiente saber si el Barça atará ya al jugador y será su segundo fichaje o si esperará, por lo que habrá que ver si el jugador sabrá esperar la llamada de un Barça que ahora mismo puede tener otras prioridades, si tendrá la paciencia suficiente para dejar que avance el mercato para llegar un club en el que encajaría perfectamente y siempre había querido estar, ya que lo fácil y cómodo ahora sería fichar por el Atlético, un equipo en el que su juego no rendiría de igual forma que en el Camp Nou, y con un Simeone incapaz de entender y aprovechar su juego.
Queda mucho verano por delante y toca no ponerse nervioso, pero lo que toca ahora en el Barça es cerrar a un jugador que podría ser el broche de oro en un equipo que quiere aspirar a la Champions, y donde futbolistas de la talla de Bernardo Silva podrían ser clave para conseguirla, pues la temporada es muy larga y los futbolistas de calidad, libres y que pueden jugar en varias posiciones escasos, y más todavía si su sueño ha sido siempre vestir de blaugrana, un sueño que está más cerca que nunca.