Deco y Bojan se han movido con una rapidez sorprendente para dar el primer gran golpe de efecto del mercado azulgrana. El fichaje de Anthony Gordon es tan inesperado que, precisamente por eso, me gusta y me ilusiona. El Barça necesitaba energía, atrevimiento y la sensación es que hay un plan valiente detrás. O, al menos, eso me transmite su llegada.

Sin embargo, el entusiasmo convive con algunos interrogantes inevitables. Lo principal es saber si Gordon podrá asumir un rol de titular indiscutible y, sobre todo, justificar un precio que seguramente le recordaremos con frecuencia. Tiene talento, gol, velocidad y personalidad, pero vestir la camiseta del Barça implica una exigencia distinta.

También se pueden generar dudas sobre su adaptación: nuevo país, nuevo contexto y una forma de entender el fútbol muy específica. Aun así, confío plenamente en que Flick sabrá encontrar la tecla adecuada para sacar su mejor versión y potenciar unas cualidades que pueden encajar muy bien en su modelo.

Y por último, todavía queda otra gran pregunta: ¿podrá el Barça cubrir las necesidades que todavía arrastra? Un 9 y un central parecían las prioridades más evidentes y, ahora, ya no parecen tan claras. Sin embargo, confío en la dirección deportiva azulgrana y en un mercado de fichajes que promete emociones fuertes. Culés, este año nos divertiremos.

Barcelona se queda sin su 'Reina'

Por mucho que ya podíamos imaginarlo, escucharlo con sus propias palabras todavía ha sido más doloroso. La marcha de Alexia no es una noticia cualquiera; suena al final de una época dorada. Alexia ya forma parte de la historia del Barça y nunca nadie podrá poner en duda todo lo que ha hecho por este club. Y no sólo en el césped, la Reina ha sido la bandera, el escudo, el liderazgo, la referente y el motor de un cambio que ha ido mucho más allá del fútbol.

Dicho esto, también confieso que me queda un punto de decepción. Alexia dice que se va porque se ha vaciado, y es legítimo pero todos sabemos que probablemente también haya algo más. Entiendo su situación, como también entiendo la del club. Ahora bien, marcharse a jugar por más dinero a otro club también cuesta entender desde la óptica del barcelonismo tan puro que ella misma siente y predica.

Todavía estamos digiriendo el golpe y será el tiempo quien lo acabará poniendo todo en su sitio. Pero ya que comparamos sus cifras con las de Messi, comparemos también sus salidas. Ojalá Messi hubiera tenido una despedida como la de Alexia pero también es cierto que el argentino estaba dispuesto a jugar gratis para el Barça.

La lista más justa en el momento justo

Por fin Luis de la Fuente ha hecho lo que se le reclamaba a un seleccionador: tomar decisiones y apostar por quienes mejor llegan, sin mirar los escudos ni temer al ruido mediático. Y esto comienza por la portería donde ha sudi valiente escogiendo a los mejores, priorizando el rendimiento y no la inercia o el nombre. Ya veremos quién juega pero es de justicia que Joan García vaya al Mundial.

También me parece justa la presencia de Éric García. El defensa catalán ha completado un curso excelente en el Barça, probablemente el más maduro de su carrera, aportando un valor diferencial. Éric puede actuar con solvencia en varias posiciones y en torneos cortos como un Mundial, esa polivalencia no es un detalle menor.

Y finalmente está lo de Gavi. Sí, De la Fuente le debía una. Pero más allá de la deuda, el tramo final de temporada del centrocampista azulgrana ha sido para enmarcar. Gavi ha vuelto a recuperar su esencia competitiva y esa intensidad única. Sin Fermín, el carácter, la energía y la pasión de Gavi pueden ser gasolina pura para un grupo que necesitará el alma tanto como el talento.

La gran polémica, para algunos, fue la ausencia de jugadores del Madrid. Pero, sinceramente, ¿dónde debía mirar el seleccionador? Huijsen ha terminado la temporada muy lejos del nivel de un mundialista, Carvajal no ha llegado a tiempo y, sobre lo demás como los Carreras, Fran García, Asencio, Ceballos o incluso Gonzalo, cuesta construir un debate serio.

Que el madridismo se queje todo lo que quiera. La realidad es tozuda y De la Fuente tampoco tenía mucho donde elegir. Ahora sólo queda una pregunta, ¿a qué selección animarán a los merengues durante el Mundial? Spoiler: no será España.