Ya hace días que han empezado a trabajar la planificación deportiva de la temporada que viene. Es evidente que Joan Laporta, como presidente del FC Barcelona, calla bocas siempre que toca fichar a un entrenador. Del descubrimiento de Pep Guardiola a un alemán llamado Hansi Flick. Y en el femenino, lo mismo: Pere Romeu da una Champions League en Oslo que la temporada pasada se les resistió. El ojo para fichar a entrenadores y dejar huella es intachable.
A partir de aquí, el desglose nos lleva a los jugadores. En esta tarea, el director deportivo tiene mucho que decir. Más allá de los fichajes que promueva Deco y las bajas que se den, es importante tener en cuenta también las afinidades personales entre unos y otros. Un ejemplo, ahora un poco lejano, es la última temporada de Sergi Roberto. El entonces vicepresidente Rafa Yuste remó a favor para que alargara un contrato que, de no ser gracias a él, no se hubiera producido y se habría marchado antes. Si miramos el presente, esto también se vuelve a producir.
Me refiero de forma concreta a Ronald Araujo. Máximo respeto, vaya por delante, a todo lo que ha sufrido en cuanto a la depresión y problemas de salud mental. Pero esto no quita que siga siendo un jugador no apto para tener una defensa ganadora en Europa. Sin embargo, no se lo quitarán de encima porque Deco lo protege y siente un cariño especial hacia él. Como en cualquier empresa o familia, todos somos humanos y el trato personal que se puede desarrollar entre personas que trabajan para una misma estructura también puede condicionar lo profesional. Lo bueno es que, antes que Araujo, que, por cierto, tiene una buena nómina, marchará Jules Koundé. Y, por lo tanto, hay cosas que se seguirán tapando.
Vamos a ver qué nos depara la próxima temporada esta línea del campo que ha llegado a condicionar no pasar ni a una semifinal de Champions. Lo que sí considero que no se puede aceptar es que Araujo se aproveche de este trato de favor para pedir no salir en algún que otro partido o tomarse algunas ventajas que, como capitán, no son aceptables.
