El colmo del Barcelona es que una persona tan poco comprometida como Frenkie de Jong siga llevando el brazalete de capitán. Otro que también lo lleva y me parece esperpéntico es Ronald Araujo, pero del defensa uruguayo ya hablaremos otro día.

Pues bien, el bueno de Frenkie lleva más de un mes cobrando un buen salario mientras se rasca literalmente desde el sofá de casa. Quiero ser, de forma expresa, vulgar con las palabras para expresar a través de mi escrito lo que transmite el holandés al Barcelona. Si bien hemos recibido un comunicado médico, por ejemplo, de Ferran Torres, o más recientemente de Fermín, ¿habéis visto alguno de Frenkie desde que tiene el alta médica? No lo leeremos nunca porque la verdad es que no tiene absolutamente nada.

Es uno de los futbolistas mejor pagados de la plantilla, aunque no perdona que la temporada pasada tuvo que rebajar sus expectativas. A diferencia de Ter Stegen, la jugada con el club no le salió redonda y cobra menos de lo que él considera que le correspondería porque no acabó desafiando a la directiva actual. ¿El resultado? Una falta de compromiso abismal y una falta de respeto hacia sus propios compañeros.

Me parece muy bien que quiera prepararse para el Mundial con su selección o que busque un contrato millonario para terminar sus últimos días como jugador, pero cuando te comprometes con algo, aunque después te arrepientas, debes dar el callo. Y la gran suerte que tiene es este equipo, unos chavales jóvenes que no se dejan llevar por estas divinidades, y que el Barcelona ha ganado una Liga en el peor momento de la última década de su eterno rival, el Real Madrid. La felicidad puede con todo, pero tenemos el deber de señalar aquello que no corresponde, aunque sea un tema menor.

De Jong se irá de este club por la puerta de atrás. Nada de aplausos ni discursos emotivos por Instagram como Robert Lewandowski. Este Barcelona, para la próxima temporada, necesita jugadores referentes y que compensen la juventud. Si se quieren ganar títulos, ésta es la fórmula del éxito. Pero para que llegue otro vago como De Jong, mejor que sigan saliendo chicos con agallas de La Masia. No queremos otro Frenkie.