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Jules Koundé pugna con Djené en el Getafe-Barça

Jules Koundé pugna con Djené en el Getafe-Barça EFE

Hablemos del Barça

Salidas traumáticas, dolorosas y beneficiosas

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La agenda de Deco se presenta cargada, complicada y repleta de vericuetos este verano. Con el fair play colgando como si fuera la espada de Damocles, el director deportivo del FC Barcelona tendrá que ejecutar con la precisión de un cirujano una serie de decisiones que seguramente marcarán el devenir de la entidad blaugrana.

Sin duda, uno de los temas más espinosos serán las salidas. Algunas están cantadas, como la de Marc Casadó, un jugador que apenas ha tenido minutos esta temporada y que necesita desfogarse en otros parajes, ya veremos si traspasado o cedido. Otros como Andreas Christensen o Marcus Rashford se dan también como salidas seguras: el danés, que finaliza contrato, cuenta como principal enemigo para seguir su tendencia a las lesiones, mientras que el inglés no se ha ganado que el club pague los 30 millones de opción de compra. Otros jugadores que estarían dentro de la lista de salidas serían Roony Bardghji, aquí estaríamos hablando claramente de una cesión, y Robert Lewandowski, que a sus 38 años, los cumplirá el próximo mes de agosto, buscaría una nueva aventura como epílogo final a una extraordinaria carrera como goleador.

Todas estas salidas, además del caso Ansu Fati, que seguiría en el Mónaco, se pueden considerar como beneficiosas para el club, ya que por un lado u otro sale ganando, ya sea porque consigue restar un porcentaje importante a la masa salarial de la plantilla -Lewandowski y Christensen- o porque se trata de una apuesta más a largo plazo -Casadó o Roony-.

En el término medio se encuentran las salidas dolorosas, aquellas que el club no se plantea en principio, pero que aceptaría si finalmente se ve forzado, ya sea por una oferta irrenunciable o por los deseos expresos del futbolista. En esta carpeta se encuentran jugadores como Jules Koundé, Ferran Torres y Alejandro Balde. Nombres que han sido importantes en el equipo, pero que por hache o be, han perdido peso en los últimos meses. Aquí el club se muestra claro: se cuenta con ellos, pero no tienen la puerta cerrada. Si llega una oferta de más de 50 millones por alguno de ellos, el Barcelona estaría dispuesto a abrir negociaciones.

Y llega el apartado más arisco de tratar, las salidas traumáticas, aquellas que el club ni se plantea, pero que en caso de máxima necesidad podría acabar recurriendo, ya sea por falta de liquidez para fichar a un jugador top o porque el jugador reclama irse a toda costa. Aquí es donde aparece con luz propia el nombre de Raphinha, que en los últimos días ha sido tentado por los petrodólares de Arabia. Una oferta de más de 120 millones podría obligar al club a tomar una decisión en contra totalmente de la opinión pública, ya que el brasileño es un auténtico ídolo para la afición. En todo caso, resulta complicado pensar que Raphinha acabe abandonando el barco, sobre todo porque Hansi Flick lo considera una pieza vital para asaltar la Champions la próxima temporada. Jugadores como Fermín, Olmo, Joan García o Gavi estarían también dentr de este grupo de privilegiados.

Por última hay las salidas imposibles, aquellas que ni recibiendo 250 millones al contado son escuchadas. Lamine Yamal es el principal abanderado de esta carpeta, donde el club no contempla su marcha bajo ningún concepto. Ya lo intentó el PSG hace dos años, recibiendo calabazas de la altura de la Torre Eiffel. Son jugadores que forman parte del ADN del proyecto, futbolistas que tienen la idiosincrasia del juego del Barcelona en sus venas. Con Lamine, estarían también Pedri y Pau Cubarsí. Su juventud y talento son los pilares donde el club está construyendo un proyecto ganador.