Deco y Joan Laporta celebran la conquista de la Supercopa de España REDES
El Barça tiene prisa por ganar la Liga. Hansi Flick quiere liquidar el curso 2025-26 lo antes posible, ya sea este fin de semana o el próximo. Dos Ligas, dos Supercopas de España y una Copa del Rey premiarán la acertada elección de Joan Laporta por el técnico alemán cuando el club estaba tocado y casi hundido.
Con una situación económica muy delicada, con escaso margen de maniobra en el mercado, Deco y Hansi Flick han construido un Barça campeón. Dani Olmo y Joan García han sido las únicas incorporaciones sonadas del club. Rasford llegó a préstamo y Roony era una apuesta de futuro muy económica.
El Barça manda en la Liga porque tiene mejor equipo que el Real Madrid. Y, sobre todo, tiene más deseo. Florentino Pérez no tuvo paciencia con Xabi Alonso y la lucha de egos estalló en el Bernabéu. En el Camp Nou, en cambio, Flick es respetado. Es metódico y ambicioso. Es exigente, pero también es flexible y cercano en el trato.
Laporta, siempre positivo y ambicioso, quiere más. Quiere la Champions. Es el único presidente de la historia del Barça que ha ganado dos veces la máxima competición continental. La tercera colocaría al club en otra dimensión. En lo más alto. Al mismo nivel que PSG y Bayern, equipos más potentes que el de Hansi Flick.
La historia explica que los mejores años del Barça han coincidido con futbolistas de la casa y extranjeros que marcan las diferencias. La Masía es el factor diferencial de un club tan pasional como ciclotímico, lastrado por sus tensiones de tesorería y sus problemas para volver al 1:1 del Fair Play Financiero.
El Barça sería más fuerte si el pasado verano hubiera fichado a Luis Díaz, el gran objetivo de Deco. El club no pudo pagar los 80 millones que pedía el Liverpool y optó por Marcus Rashford. La diferencia es sideral. El problema, salvo sorpresa, se repetirá este verano. Cuesta imaginar que el Barcelona pueda fichar a Julián Álvarez, Bastoni, un extremo de primer nivel y uno o dos laterales.
Deco, a la espera del 1:1, deberá ser muy selectivo. El gran objetivo debe ser un delantero de primer nivel. Un futbolista diferencial. Julián Álvarez es, posiblemente, la mejor opción, pero su fichaje comportará algún sacrificio. En defensas, los refuerzos no están tan claros. Hoy ya se habla de recuperar a Héctor Font y de ascender a Xavi Espart y Álvaro Cortés. Tampoco son descartables las ventas de Balde y Koundé.
El Barça ya no ficha a las grandes estrellas del mercado. A los mejores futbolistas. Deco, con el visto bueno de Flick, debe hacer malabarismos. De su acierto en el mercado de verano dependerá el futuro del equipo. Y del club.