Ousmane Dembelé celebra un gol en el PSG-Bayern de Múnich de las semifinales de la Champions League 2025-26
No hay aficionado a la música que no haya quedado impresionado por el espectacular concierto de Rosalía y en especial por su canción estrella titulada La perla, todo un poema de despecho dedicado a los terroristas emocionales, pero que también sería aplicable a las que no entienden el idioma de la lealtad y de la fidelidad, como describe la nueva musa de la música al mejor estilo de Shakira o Karol G.
En la misma onda de emoción y espectacularidad, los amantes del deporte tuvimos este pasado martes un concierto impresionante de fútbol que podría tener la medalla olímpica de oro al mejor partido de los últimos tiempos. Una oda al fútbol descarado, sin miedo. Una perla para crear afición. Lo ofrecido por PSG y Bayern Munich fue una ofensiva contra el fútbol especulativo y mentiroso que protagonizan otros equipos. Un ejemplo de jugadores que no engañan, de equipos fieles a su estilo. El final, con el resultado de 5-4 favorable al cuadro que dirige Luis Enrique, tuvo que ser aplaudido no solo en el estadio parisino, sino también en todos los locales del mundo como pasó en el Titi de Cambrils donde aficionados locales, alemanes y franceses se levantaron para ovacionar todo un icono de partido.
El colega Jaume Marcet ha escrito en redes sociales que este PSG-Bayern demuestra la influencia del estilo Barça. Lleva mucha razón, pero creo sinceramente que estos dos equipos hoy practican un fútbol de un nivel muy superior al del Barça de Flick. Los dos elevaron el fútbol a otra dimensión.