Raphinha, Rafael Dias Belloli, jugará el Mundial. Vaya si lo jugará! Su lugar en la convocatoria definitiva de la selección brasileña está fuera de toda duda desde hace meses. Por no decir años. Es de los intocables.
Por eso, entre otras cosas, se echa en falta que desde el Barça (vestuario, entorno o despachos) alguien le hubiera llamado la atención antes de acudir a ese trascendental amistoso que Brasil disputó ante Francia en Massachusetts. O que el mismo, atendiendo a su ascendente y veteranía, se hubiera apartado para descansar y evitar sustos. ¿Susto? No hombre, lesión, directamente. Un partido en el que se lesionó (otra vez) y que ahora le mantendrá no menos de cinco semanas de baja.
Apuesten a que serán entre seis o siete, crucen los dedos para que con suerte llegue al Clásico del diez de mayo y con mucha más pudiera tomar parte de la vuelta de las semifinales de la Champions League. Si es que el equipo de Hansi Flick llega a disputarlas porque, de momento, el Cholo Simeone ya habrá brindado por su ausencia en la eliminatoria entre Barça y Atlético de cuartos.
Es alucinante (o chistoso) que se ponga siempre el grito en el cielo cuando llegan los parones por selecciones pero no se pase de ahí. Vale que ante una doble jornada para acudir al Mundial, tal y como está montado el cotarro, se tenga que bajar la mirada, cruzar los dedos y aceptar el riesgo (que no debería), pero ¿un amistoso? ¿A tres meses del Mundial, con el puesto asegurado y jugándose su club lo que se juega? ¿En serio?
No se espera que un futbolista renuncie de buen grado a jugar con su selección pero habría sido magnífico que desde el Barça alguien le hubiera aconsejado tomarse fiesta durante estos días. Que llamase a Don Carlo Ancelotti y le pidiera ser liberado. A ver, que no hace tantos meses el entrenador italiano, y de motu propio, ojo, concedió descanso a Vinicius y Rodrygo.
Johan Cruyff (que estás en los cielos) tomaba el toro por los cuernos y enfrentándose a cara descubierta con Javier Clemente avisaba a sus futbolistas del Dream Team que si iban a este o aquel partido amistoso de España después chuparían banquillo. Incluso lo hizo una vez con Ronald Koeman…
No, no se trata de poner en esta situación a Hansi Flick por cuanto sabido es que el alemán mantiene una relación muy cariñosa y cercana, nada impositiva, con sus jugadores. Pero un Echevarría, un Deco… Alguien con mando en plaza podría empezar a poner orden en este festival porque el Barça se juega la temporada en las próximas nueve semanas.
Y en seis de ellas (apuesten) no podrá contar con uno de sus futbolistas más determinantes. Aquí todo el mundo tiene miedo y se multiplican las críticas a la FIFA (con razón) por la bestialidad de un calendario de locos. Pero en paralelo nadie se atreve a hablar claro con los jugadores para hacerles entrar en razón (o al menos intentarlo). Y ellos, directamente, pasan.
Es la tercera lesión de Raphinha esta temporada… Y mientras a él nadie le dice nada, él, en primera persona, va a cuidarse muy mucho (no lo duden) para llegar en condiciones óptimas al momento cumbre de SU temporada. El Mundial, claro.