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Fermín López celebra un gol en la Masía

Fermín López celebra un gol en la Masía FCB

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La Masía vuelve a ganar las elecciones

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Joan Laporta cerró una campaña de 10. Puedes estar a favor o en contra, pero Jordi Finestres y los suyos hicieron un trabajo espléndido, acorde con la gestualidad que hoy en día se premia. Ver a Laporta abrazándose con el president Jordi Pujol y el actual ministro de Cultura del Gobierno de España, Ernest Urtasun, es la prueba fehaciente de que consiguió unir polos opuestos en su candidatura. Y, pese a que el voto de ambos era secreto, la fotografía de estos dos con Laporta ya hizo todo el trabajo. El reelegido presidente azulgrana no perdía ocasión para correr detrás de los rostros conocidos que fueron a votar para aprovechar sumar sinergias en el mundo de las redes sociales. Fue hábil, aunque viendo los resultados lo tenía todo muy de cara.


El broche de oro a su trabajo incansable de comunicación 2.0 fue verlo saltando con los canteranos azulgranas después del partido ante el Sevilla. Ademas de Pedri y Raphinha, a Laporta se lo vio botando con Pau Cubarsí, Marc Casadó, Gerard Martín, Dani Olmo y Marc Bernal. Todos made in La Masia o descubiertos y lanzados al estrellato por el club azulgrana. Esta estampa final fue la mejor imagen que, incluso puede salvar algún que otro desastre en Europa. Laporta tiene a favor el gran activo atemporal de este club: el talento joven. Ha sabido despertar el interés de ellos, pero también de una masa social de nuevas generaciones que quieren volver a disfrutar de su tiempo libre con un deporte viejo, pero consolidado.


En un momento donde las nuevas formas de entender el ocio se imponen y los streamers llegan al deporte, un presidente de 63 años  -apuntando el tema de la edad como lo hizo desafortunadamente Víctor Font para recordar la edad de Laporta-, conecta de forma directa con perfiles adolescentes, de veinte y treinta y pocos años.

Los mensajes han sido claros e incluso simples: hablar de macarrones, tirar de sentimentalismos, ser un auténtico desacomplejado y no esconder la pasión por disfrutar de la vida a todas horas. La parte oscura del personaje también existe, pero hoy cabe señalar sus virtudes porque por alguna cosa ha ganado. Aunque, a más de uno, le cueste reconocer. Ser crítico con Laporta y analizar sus debilidades es lo que se debe hacer cuando se hace periodismo, pero de ser así pasa por analizarlo, explicar bien las cosas y no limitarse a llevar la bufanda del rival.