El cierre de la fase regular de la Champions nos regaló una de esas noches que explican por qué esta competición es única. Una noche memorable, intensa y llena de sorpresas.
Por ejemplo, una vez más, el Atlético de Madrid se quedó a las puertas de cumplir con las expectativas. Los colchoneros volvieron a hacer honor a su apodo de el pupas.
Y, ¿qué decir del Real Madrid? De la noche a la mañana, el supuesto “efecto Arbeloa” se ha esfumado. La contundente y dolorosa derrota en el campo del Benfica de Mourinho volvió a evidenciar sus problemas y es que cuando un equipo no tiene ni actitud ni fútbol, es muy difícil que las cosas salgan bien. Y esta vez fueron un auténtico desastre.
Todo lo contrario que el Barça. Pese a empezar perdiendo, una vez más, el equipo reaccionó con carácter y buen juego para acabar goleando 4-1 al Copenhague. Quintos y clasificados en los octavos de final sin tener que pasar por los play-offs en una gran noche de fiesta futbolística en el Camp Nou donde Lamine Yamal volvió a brillar con luz propia. Parece que la Champions saca la mejor versión del crack de Rocafonda, que enchufó al equipo y la afición en los momentos más complicados.
Bravo por los hombres de Flick. Dos años y dos veces en el Top8 de la fase regular. En cambio, cero de dos para el Madrid. Entiendo que el nuevo formato no guste a todos y que Florentino quiera insistir en su Superliga, pero a mí, sinceramente, esta nueva Champions me está encantando.
Éric García, otro gran olvidado de Luis de la Fuente
Éric García está viviendo un momento de forma espectacular. En el último año y medio ha crecido de forma exponencial y su rendimiento sobre el campo, junto con una actitud ejemplar, le han convertido en una pieza indiscutible de este Barça. Insisto, no ha sido solo cosa de su calidad técnica, sino también por su carácter, su inteligencia táctica y su polivalencia. Me alegro de que pase a ser uno de los capitanes. Eric conoce bien la casa, sabe lo que significa jugar en el Barça y también que lucir el brazalete es mucho más que un premio.
Sin embargo, pese a su evolución y su gran momento de forma, parece que su rendimiento aún no ha llamado la atención del seleccionador Luis de la Fuente. Sería injusto que un jugador como él se quedara fuera del próximo Mundial donde España podría necesitar una pieza como Éric García.
Por calidad, rendimiento y carácter, Eric no sólo merece ser convocado, sino que incluso podría ser titular. Espero que en el parón del próximo mes de marzo, Dela, reconozca su trabajo y le dé la oportunidad que se merece. Es el momento de premiar a un líder silencioso que ya hace tiempo que brilla con luz propia en el Camp Nou.
