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Lamine se encara con Huijsen en la final de la Supercopa

Lamine se encara con Huijsen en la final de la Supercopa EFE

Hablemos del Barça

La tienen adentro

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Sonríe el Barça y llora el Madrid. No hay forma en las últimas temporadas de que el equipo blanco demuestre ser superior a los azulgrana. Enfrentarse al Barça es sinónimo de derrota para los madridistas, que terminan siendo más dolorosas y al mismo tiempo conllevan dudas importantes en el Bernabéu. 

Afirma Jorge Valdano, buen conocedor de la casa blanca, que nunca tuvo la impresión de que Florentino Pérez tuviera confianza en Xabi Alonso. El presidente del Real Madrid ha demostrado esa desconfianza a la primera que ha podido. Y el entrenador lo ha ayudado a que tomara la decisión de fulminarlo cuando en principio era la gran esperanza para relanzar al equipo.

Cuando el técnico declaró al final de la Supercopa, que perdió con el Barça, que esa competición era la menos importante, dio el primer paso para la destitución. Y la imagen posterior de invitar a su equipo a que hiciera el pasillo al campeón, mientras Mbappé decía a sus compañeros que fueran al vestuario y nada de pasillo, dio el segundo paso hacia su breve vida como entrenador blanco.

A Florentino sí le importaba la Supercopa, sí la consideraba ese domingo una competición primordial y especialmente porque de lo que se trataba era de vencer al Barça. Y derrotar al equipo azulgrana, aunque sea en un amistoso, es algo trascendental para la afición madridista. Es la derrota que más duele al madridismo y la que más lo empequeñece.

La prueba mayor es la destitución de Xabi Alonso. Sin piedad ocho meses después de haberlo presentado como “uno de los mejores entrenadores del mundo y que representa todos los valores del Real Madrid; es el comienzo de una etapa repleta de ilusión e intensas emociones”. Qué bonito fue aquel 26 de mayo del año pasado. Hoy les toca llorar, porque como me dijo un día, también de derrota madridista, Javier, mi primo culé en Barranquilla, “la tienen adentro”.