Xabi Alonso y Hansi Flick EFE
No sé si mea colonia o no, pero es evidente que Alonso no tiene tablas para imponerse en el vestuario. Como el otro Xavi con V, Xavi Hernández, son excelentes exjugadores, aunque en ningún caso buenos entrenadores para los clubes de sus vidas. Igual que hay los Javis en el panorama cultural, tenemos los XaVBis en el deportivo. Estos no me dan pena en ningún caso económicamente hablando, pero es bueno plantearse qué futuro tienen a corto plazo haciendo de míster. Xavi, después de idas y venidas, ni en el Ajax ni ha vuelto a Qatar. El otro, veremos qué futuro le depara después del Madrid.
Para ser exacto, Alonso ha estado al frente 232 días y 34 partidos y el que viene detrás es todavía peor, Arbeloa, pero quizás casa mejor con la filosofía y los no-valores que mandan en el Real Madrid. Alonso los entendía como jugador cuando tenía que defender fregando lo antideportivo a Leo Messi o Andrés Iniesta. Pero, posteriormente, ha caído en la desgracia de ser un tío simpático para Pep Guardiola, un enrollado con los colegas europeos y gustarle demasiado la música indie… Que le pregunten a Russian Red.
En un momento donde no hacer el pasillo de honor ordenado por Kilian Mbappé es evidente que el entrenador no pintaba nada. Pero la crítica del caso también debe ir en la dirección de la prensa madrileña que, esta vez, ha metido la pata mayoritariamente. Ver la imagen anteriormente mencionada y decir que Alonso ha salido airoso de la Supercopa, pese a perder, es vivir en Marte totalmente. Y no conocer a Florentino Pérez resulta escandaloso. Con Arbeloa el Madrid será más Madrid y, pese a quien le pese, Alonso no casaba para nada.