Los jugadores del Barça, eufóricos tras ganar al Espanyol EFE
El Barça ha empezado este 2026 de la mejor forma posible, superando a un gran Espanyol que esta temporada puede hacer historia, tres puntos muy importantes para seguir al frente de la clasificación y afrontar la Supercopa con toda la moral y autoestima posible.
Ciertamente, el conjunto perico había preparado este derbi consciente de sus posibilidades, de que han construido un equipo compacto, con ganas y con un entrenador que les ha hecho creer y sacar lo mejor de sí mismos. Superó incluso al Barça en el juego y la intensidad sobre el terreno de juego, pero topándose una y otra vez con un gran Joan García.
No obstante, el conjunto de Hansi Flick sigue siendo un equipo que tiene muy claras sus posibilidades. Dosificando a jugadores importantes en la primera parte como Fermín,Olmo y Pedri, era consciente de que podían ganar y que ha hecho valer sus galones y la calidad individual para decidir el encuentro con pequeños detalles, en los que los cambios del técnico alemán han sido claves, igual que las paradas de un Joan García que ha sido el gran protagonista de la jornada. Tanto por sus intervenciones como por el recibimiento hostil de la que fue su afición.
El derbi es un partido especial, aquel que todos los jugadores de la cantera tienen marcado y que es más intenso en un lado que en el otro. Ambos equipos tienen ganas de ganar para su afición, pues es el gran partido del fútbol catalán en el que colisionan dos modelos muy diferentes de club y dos sentimientos diferenciados y enfrentados.
Lo mejor que puede decirse es que ha sido un gran partido y que lo mejor se ha vivido dentro del terreno de juego, sin incidentes, como tiene que ser un partido de esta entidad, aunque algunos hayan querido calentar el ambiente en las horas previas para ganarse el favor de su parroquia.
Pese a estas provocaciones, el Barça ha sabido no entrar en el juego y sus futbolistas no se han comportado como los Carvajal y Courtois de turno tras la broma de Lamine Yamal, una diferencia que también dice mucho de este grupo humano, que sabe entender que Pere Milla únicamente participó de una broma y que, le dio color a un derbi siempre dentro de los límites. El pique debe ser parte de este tipo de enfrentamientos en los que, quizás, se habría agradecido más autocrítica por parte del entrenador blanquiazul y menos calentar unos ánimos ya de por sí caldeados.
El fichaje de Joan Garcia por el Barça duele a un Espanyol que es infinitamente mejor que el del año pasado, pues el conjunto blaugrana se ha asegurado la portería para la próxima década con un portero de los que hace ganar puntos a su equipo, MVP de un derbi que no tuvo que ser fácil para él y en el que demostró estar sobradamente preparado para todos los
retos que le vengan.
Y, de hecho, el siguiente reto del conjunto de Flick es ya inminente, la Supercopa, el primer título de este 2026 en el que el Barça puede seguir demostrando su dominio y ganas de seguir marcando una era en el fútbol. Pedri y Olmo ya estarán plenamente recuperados para disputar los minutos necesarios, igual que Fermín o incluso Lewandowski, que pese a la
edad es el gran delantero del equipo y Ferran su revulsivo.
El equipo de Flick es sin duda alguna, el conjunto a batir, el vigente campeón, pero viendo a Fermín, Lewandowski, Joan Garcia, Cubarsí, Lamine Yamal o Raphinha y las ganas que tienen de seguir sumando títulos y victorias será muy difícil que un simple tropiezo pueda tumbar un proyecto que sigue queriendo hacer historia, más en una Supercopa que pueda marcar el fin de una etapa en el banquillo del eterno rival.