Publicada

Sergio Ramos fue uno de los titulares en el Holanda-España, pero no aprendió la lección. El por entonces lateral de Camas, que después desarrollaría su carrera como central, estuvo presente cuando Andrés Iniesta puso la primera estrella sobre el escudo de la Roja. Sabía que una final se podía ir a la prórroga, lo vivió en sus carnes y, aun así, se perdió el gol de Ferran Torres.

La realización captó el momento exacto en que Ramos volvía al palco del MetLife Stadium en el que estaban ubicados los héroes de España en el 2010. Carles Puyol, Xavi Hernández, Andrés Iniesta, Iker Casillas, David Villa, Fernando Llorente, Jesús Navas. Todos se levantaron de la silla para celebrar el gol de Ferran.

Ramos, en cambio, entró rápidamente por la puerta de cristal al ver cómo sus compañeros en la grada gritaban de euforia. Otra imagen curiosa fue que Robert Lewandowski, ahora jugador del Chicago Fire, estaba sentado al lado de la selección española que se alzó campeona del mundo en el año 2010. El exjugador de Monterrey estaba sentado al lado del killer polaco, ya ex del FC Barcelona.

Ramos entrega la Copa

Por suerte para el futbolista andaluz, que ya tiene 40 años, pudo saborear el momento de gloria en el terreno de juego. Ramos fue el escogido para entregar el trofeo al combinado dirigido por Luis de la Fuente. El defensa bajó al césped y se lo llevó a Donald Trump, presidente de los Estados Unidos, y Gianni Infantino, mandamás de la FIFA.

Sergio Ramos entrega el trofeo del Mundial a la selección española de 2026 EFE

En el verde del MetLife, Ramos tuvo tiempo de abrazar a Leo Messi, abatido tras perder la final del Mundial. En la grada, se levantó mosqueado con la entrada de Enzo Fernández sobre Pau Cubarsí, que terminó con el centrocampista argentino expulsado. Vivió el partido prácticamente como un jugador más, aunque se perdió el momento más importante...

Noticias relacionadas