Los jugadores de la selección argentina, decepcionados tras perder la final del Mundial contra España EFE
Los cuatro fantásticos del juego sucio en Argentina y el doble error del 'Cholito' Simeone en la final del Mundial
Las artimañas del combinado albiceleste no pudieron contrarrestar el vendaval ofensivo de la selección española
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La selección argentina no jugó al fútbol en ningún momento de la final del Mundial (1-0). España pasó por encima de la albiceleste con un vendaval de juego posicional. Los discípulos de Lionel Scaloni tan solo pudieron hacer frente a la Roja con patadas e interrupciones del encuentro. Cuando comprobó que perderían si competían de tú a tú, Argentina pasó a la acción con sus malas artes.
Cuatro fantásticos contribuyeron a ensuciar el encuentro con acciones antirreglamentarias, aunque Nahuel Molina y Leandro Paredes se llevaron la palma del juego sucio. Pese a los esfuerzos de Scaloni para contener el mal perder de los suyos, el campeón de Qatar 2022 causó la peor impresión posible sobre el césped. El lateral del Atlético de Madrid prendió la mecha con un golpe a Rodri Hernández cuando el mediocentro salía a la carrera para celebrar la segunda estrella. Mención aparte para las dos erradas clamorosas de Giuliano Simeone que costaron la derrota a Argentina.
Agresión a Gavi y Eric
Leandro Paredes, el sospechoso habitual de los 120 minutos con una ristra de faltas sin tarjeta, redondeó su paupérrima actuación con sendas agresiones a Eric García y Gavi. El mediocampista de Boca Juniors empujó y cogió por el cuello al central de Martorell, y zarandeó al centrocampista de Los Palacios. El asistente Roberto Ayala también realizó un cameo en la riña con un empujón a Dani Olmo. La Comisión Disciplinaria de la FIFA ha abierto una investigación para examinar la disputa y aplicar posibles sanciones para los protagonistas de Argentina implicados.
Leandro Paredes agrede a Gavi tras la final del Mundial EFE
Anteriormente, la mera presencia de Paredes sobre el campo ya era milagrosa. Paredes entró en el terreno de juego después del descanso y en el minuto 52 ya tenía una tarjeta amarilla por dar un empujón en plena tangana. Posteriormente, cometió cuatro faltas hasta el pitido final y no recibió más que avisos del colegiado Slavko Vincic. Le hizo la cama a Mikel Merino y derribó a Ferran Torres en la frontal del área, preludio de una falta directa servida por Lamine Yamal que Dibu Martínez desvió en las postrimerías del tiempo reglamentario.
El teatro de Otamendi
Nicolás Otamendi también entra en el pack de los cuatro fantásticos. El central de 38 años fingió una supuesta falta de Merino en el gol de Nico Williams y procedió a tocarse la pierna contraria al presunto pisotón del jugador pamplonés. El teatro valió, puesto que el árbitro señaló la falta y anuló el tanto, con la aprobación de la sala VAR.
Nicolás Otamendi se encara con Rodri Hernández tras la final del Mundial EFE
Posteriormente, el zaguero del Benfica recriminó a su excompañero Rodri Hernández las quejas de Aymeric Laporte por supuestos favores arbitrales de la FIFA: "Empezá a hablar menos, boludo, que estuvisteis llorando toda la semana, vos y Laporte, los dos".
La patada de Enzo Fernández a Pau Cubarsí que le ha costado la expulsión en la final del Mundial EFE
Enzo Fernández tampoco se libra. El mediocentro del Chelsea venía de firmar unas semifinales fantásticas contra Inglaterra (1-2) y se apagó a base de dar patadas y berrinches. Vincic lo advirtió con la primera amarilla por protestar con aspavientos en el 82, y lo expulsó en el 93 por una entrada criminal que puso en peligro la integridad física de Pau Cubarsí. Argentina tuvo que defender toda la prórroga en inferioridad numérica gracias al centrocampista de los 120 millones de euros.
Mención especial para Giuliano Simeone. El carrilero rojiblanco cometió dos errores mayúsculos y decisivos en ambas áreas. Primero, se paró a colocarse las medias en el transcurso de una jugada tan decisiva como el gol de Ferran Torres. Tres defensores argentinos se hundieron para cubrir el posible remate al centro de Pedro Porro y se olvidaron de la marca del delantero valenciano. El hijo del Cholo debía seguirlo, pero evidenció una pasividad defensiva que condenó a su selección.
Giuliano Simeone pugna con Pedri por el balón en la final del Mundial EFE
En los últimos minutos, tuvo en sus botas una de las únicas oportunidades para forzar la tanda de penaltis. Giuliano mandó a las nubes un remate a la salida de un saque de esquina. Si bien tenía delante numerosos jugadores de la Roja, también tenía la portería cerca para fusilar por la escuadra como Ferran.