Los jugadores de España celebran el gol de Oyarzabal en la victoria contra Francia EFE
Lesiones y un penalti catastrófico: los cinco golpes de suerte de España en su camino a la final del Mundial
El seleccionador Luis de la Fuente ha construido un grupo cohesionado, solidario y ambicioso que, como cualquier gran campeón, ha sabido sufrir y ha contado con algunos momentos de fortuna
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El trabajo de Luis de la Fuente al frente de la selección española de fútbol es intachable. Por méritos propios se ha colocado en el podio de los mejores entrenadores de la historia de España, junto a Vicente del Bosque y Luis Aragonés, desbancando a una leyenda de los banquillos como Luis Enrique Martínez, campeón de tres Champions League. De la Fuente ha superado al técnico asturiano del PSG por conducir a la Roja a conquistar la Eurocopa de 2024 y, ahora, a la final del Mundial de 2026.
Los méritos del técnico riojano son muchos porque ha consolidado un estilo de juego genuino, que recuerda al de la España de 2010 y, obviamente, al del FC Barcelona. Además, ha construido un grupo cohesionado, solidario y muy ambicioso. Un equipo que, desde el sacrificio y la puesta al servicio de las individualidades en pro de una idea colectiva, ha sabido competir con enorme responsabilidad. Un equipo que ha sabido sufrir, como se demostró ante Cabo Verde (0-0), Portugal (0-1), Bélgica (2-1) o Francia (0-2), y nunca ha perdido su carácter ganador: España quiere ser la vigente campeona del mundo en el Mundial de 2030, como selección anfitriona.
Cuatro lesiones clave
La España de Luis de la Fuente sigue la estela del brillante combinado que construyó Del Bosque en 2010 en muchos aspectos. Ambas empezaron con un tropiezo --ante Suiza en 2010 y contra Cabo Verde en 2026-- y se hicieron fuertes desde una defensa inquebrantable y un centro del campo capaz de dominarlos a todos. La selección actual tan solo ha encajado un gol, ante Bélgica, en siete partidos del Mundial. Y ello, a pesar de algunas salidas en modo kamikaze de Unai Simón. Otro elemento que une a las generaciones de 2010 y 2026, pero que se está haciendo especialmente patente en este Mundial, es el factor fortuna.
Luis de la Fuente durante el Francia-España EFE
Nuno Mendes persigue a Lamine Yamal
La selección ha tenido hasta cinco golpes de suerte muy relevantes en el difícil camino hasta la final de Nueva York. El primero, en forma de lesión, llegó contra Portugal. El que estaba siendo el mejor futbolista luso, encargado de frenar las embestidas de Lamine Yamal y autor de un lanzamiento al larguero, Nuno Mendes, se rompió el bíceps femoral en el segundo tiempo. El seleccionador de Portugal, el catalán Bob Martínez, tuvo que recurrir al exblaugrana Nelson Semedo para contener, con ayuda de otro exculé, Joao Félix, al genio de Rocafonda. Toda España celebró aquella lesión, consciente de la ayuda que significaba.
La pizca de suerte necesaria
Frente a Bélgica volvió a ponerse la Diosa Fortuna del lado del Julio César español --Luis de la Fuente mentó a Julio César en la previa del partido ante Francia y citó una célebre frase suya: "Ninguna gran victoria en batalla llega sin un gran sufrimiento"-- con otros dos golpes de suerte en forma de lesiones. Antes del partido se lesionó Youri Tielemans, el capitán belga, líder indiscutible del equipo, autor de cinco tantos en la competición y gran protagonista de la remontada ante Senegal, con dos goles en los últimos minutos. Durante el España-Bélgica se lesionó, también, uno de los mejores jugadores belgas, el portero del Real Madrid, Thibaut Courtois.
Lamine Yamal encara a Courtois en el España-Bélgica EFE
Lamine Yamal se va de Lucas Digne y Barcola en el Francia-España del Mundial 2026 EFE
Ya en las semifinales ante la temible Francia de Mbappé, Olise y Dembélé, la selección española volvió a contar con un pellizco de suerte a pesar de ofrecer la mayor exhibición de fútbol en lo que va de Mundial. La Roja mareó a Francia con un sinfín de pases rápidos, convirtiendo el partido, por momentos, en un enorme rondo rectangular. Sin embargo, España tuvo a su favor el penalti inocente de Lucas Digne sobre Lamine Yamal. Un grave error que pocas veces se comete en el fútbol de élite y que ayudó a la selección a jugar con el marcador a favor desde el minuto 20. Tan solo ocho minutos después se lesionó el mejor defensa central de Francia, William Saliba, lo que debilitó la retaguardia gala.