Publicada

Lamine Yamal volvió a ser decisivo. El genio del FC Barcelona todavía se está recuperando de la lesión que sufrió en el bíceps femoral a final de temporada. Se le nota en cada toque con el balón, en los cambios de ritmo, en esa chispa que siempre tiene. Sin embargo, su cabeza sigue funcionando más rápido que la de los demás. Lo demostró en el Francia-España de las semifinales del Mundial.

El extremo de 19 años fue fundamental para abrir el marcador. A Lamine Yamal le tocó bailar con Lucas Digne. Con las ayudas de Bradley Barcola y de Adrien Rabiot, poco pudo generar en ataque, pero mucho, sorprendentemente, en defensa. El 19 de la Roja vio como el lateral francés se complicaba en su propia área controlando un balón con el pecho y corrió desesperadamente a por el balón. Digne, en el intento de despejarlo, le dio una patada a Lamine en el muslo.

El penalti de Lucas Digne sobre Lamine Yamal en el Francia-España EFE

La pena máxima la transformó Mikel Oyarzabal con mucha sobriedad, aunque la agilidad de Yamal para presionar demostró porqué, pese a no estar en su mejor estado físico, sigue siendo fundamental. Esa capacidad para adelantarse a las jugadas también la exhibió el delantero formado en la Masía en la previa del partido. "Francia me recuerda a cuando jugamos contra el Madrid, no podemos salir con miedo", advirtió Lamine.

Francia, como el Real Madrid

Las palabras de Lamine Yamal no podían tener más sentido. El análisis fue corto, pero acertado. Por la comparación de ambas selecciones y por el perfil de jugadores. España, como el Barça, apuesta por potencial el juego colectivo y tener a futbolistas con talento en el centro del campo. Francia, no obstante, opta por alinear grandes nombres en ataque y prefiere colocar a dos pivotes muy físicos para compensar la alta presencia de estrellas.

Rodri Hernández y Fabián Ruiz pugnan por un balón con Tchouameni EFE

La Roja, efectivamente, salió sin miedo alguno. Pedri, posiblemente el mejor jugador para controlar un partido, se quedó en el banquillo al no estar mostrando su mejor nivel. Fabián Ruiz repitió titularidad, como ante Bélgica, y dio una auténtica masterclass de cómo proteger el balón y jugar de primeras. Fue una pareja perfecta para Rodri Hernández, que volvió a recordar a aquel jugador que mereció ganar un Balón de Oro por encima de Vinicius Júnior.

La exhibición de Olmo

Fabián y Rodri, acompañados por Pau Cubarsí y Aymeric Laporte, dos defensas con muy buen pie de quienes a veces se olvida su gran contundencia defensiva, salieron con el balón jugando a placer. Unos metros más adelante, Dani Olmo continuó demostrando todas sus cualidades. El mediapunta egarense, con España, no ha perdido el nivel con el que terminó la temporada en Can Barça. El 10 de la Roja dio un recital en espacios reducidos, tocando con acierto de primeras y asistiendo a Pedro Porro en el gol de la sentencia.

Dani Olmo, rodeado de rivales en el Francia-España del Mundial EFE

Pedri sale en la segunda parte del Francia-España por Fabián EFE

Pedri tuvo que esperar a la segunda parte para entrar al partido. De la Fuente acertó. Insistió con el mago de Tegueste al principio del Mundial, pero tuvo que recurrir a Fabián. Le sentó bien al centrocampista del Barça el rol de revulsivo. Entró, dosificó las posesiones y perdió pocos balones. En la final volverá a ser importante.

Lamine, la bestia negra de Mbappé

El juego colectivo de España se impuso a las individualidades de Francia. Como lleva sucediendo en la Liga en las últimas dos temporadas, en las que el Barça se ha comido al Real Madrid, un equipo en el que Kylian Mbappé es la estrella.

Pedro Porro marca el segundo gol de España ante Francia EFE

Lamine Yamal dijo antes del partido que, mientras les bleus no ganasen a la Roja, no podían ser favoritos. El crack del Barça volvió a demostrar la misma confianza de siempre, que suele parecer desmedida. La realidad es que volvió a tener razón. Francia no fue rival para España, que está a un paso de la segunda estrella.

Noticias relacionadas