Mikel Merino celebra el gol de la victoria de España ante Bélgica
El factor Merino desencalla otro partido trabado de España y da el pase a la gran prueba del Mundial: contra Francia en semifinales
El centrocampista del Arsenal marca el gol de la victoria en cuartos de final igual que hizo contra Portugal en octavos y mantiene vivo el sueño español
Mikel Merino es un futbolista con duende. Un centrocampista con mucha pegada. Sin complejo. Es el hombre de los goles milagrosos de España. En octavos, el jugador del Arsenal marcó el gol de la victoria ante Portugal. También fue el héroe de los cuartos contra Bélgica. Cuando se atasca la Roja, siempre aparece Merino, el factor decisivo de una selección que sueña con ganar su segundo Mundial.
España está a dos victorias de proclamarse campeona del mundo. Su próximo rival será Francia, la otra gran favorita. Será un duelo trepidante. De altos vuelos. La Roja tiene más fútbol, pero la selección gala es físicamente muy potente. Y tiene a Mbappé. La actual campeona de Europa replicará con Lamine y siempre tendrá en la recámara a Merino, el futbolista que siempre rompe el guion. Con él, España ya está entre los cuatro mejores del mundo.
Fabián por Pedri
Luis de la Fuente ha movido ficha. Ha dado entrada a Fabián en detrimento de Pedri, demasiado intermitente en el Mundial, para tener un plus de agresividad e intensidad ante Bélgica, sustentada por Courtois en la portería y con Doku como futbolista más desequilibrante, en la banda izquierda.
Los jugadores de España celebran el gol de Fabián Ruíz, de cara ante Dani Olmo
Bélgica es una selección con buenos mimbres. Una selección más proactiva que Austria y Portugal, con Vanaken y Raskin como grandes referentes en la creación y De Bruyne como socio de De Ketelaere en ataque. La Bélgica actual nada tiene que ver con la subcampeona de Europa de 1980 o que eliminó a España en el Mundial de 1986, muy potente en la reducción de espacios y precisa en dejar a sus rivales en fuera de juego.
España, ofensiva
España, hoy, tampoco es la de hace 40 años. La Furia se ha convertido en la Roja, sinónimo de buen juego y fútbol creativo. El factor diferencial hoy es Lamine Yamal, que ha asistido a Porro al filo de la media hora en una internada por la banda derecha, rematada por Dani Olmo, mal despejada por Courtois y culminada por Fabián Ruiz.
Doku controla el balón ante Porro.jpg
La Roja parecía tener el partido controlado. Lamine incluso ha tenido dos opciones de gol que presagiaban un desenlace relativamente plácido. España, que no había recibido ningún gol en cinco partidos, ha recibido un golpe inesperado tras el gol de De Ketelaere, tras una buena acción de De Bruyne. Unai Simón no ha estado muy afortunado.
Segundo acto
De la Fuente quería una España más clarividente, con Pedri y Ferran Torres por Fabián y Baena. Bélgica, por su parte, ha reculado en el segundo acto, más preocupada por proteger a Courtois que de asustar a Unai Simón. A la Roja le costaba encontrar espacios y entonces, cuando la luz parecía apagarse, emergía Lamine Yamal. El crack de Rocafonda, mejor o peor, nunca se esconde. Y mucho más cuando le necesita su equipo.
Apretaba España y Courtois, con molestias, se ha retirado del campo --ha sido sustituido por Lammens-- tras la pausa de hidratación de la segunda parte. Sin el portero del Real Madrid, Bélgica parecía más débil. Y un error suyo ha facilitado la sufrida victoria de España al no saber blocar un remate lejano de Cubarsí que, una vez más, ha sido aprovechado por Merino, el futbolista de los goles milagrosos. Con Merina, la Roja tiene siempre una vida más y el Mundial está cada vez más cerca. Con permiso de Francia.