Argentina se paraliza con el mundial. En pocos países se vive el fútbol con tanta pasión. Hoy, Leo Messi es la gran referencia de la actual campeona del mundo. En su estreno, en Kansas, el exjugador del Barça marcó tres goles. Ahora toca Austria, que tiembla ante un futbolista inagotable, indescifrable, en una fecha muy especial: 40 años después del gran día que Diego Armando Maradona vengó la derrota de Argentina en la guerra de las Malvinas contra Inglaterra, con dos goles eternos. El primero, con la mano. El segundo, tras sortear a cuantos rivales salieron a su paso.
Maradona fue idolatrado en Argentina y también en Nápoles, donde su legado es eterno. En Barcelona, en cambio, fue admirado y vilipendiado a partes iguales. Fue, posiblemente, el fichaje más sonado y mediático del expresidente Josep Lluís Núñez, pero el idilio solo duró dos años y la ruptura fue dura.
El partido más emotivo
Futbolista genial, Maradona sufrió horrores como persona. Su vida nunca fue fácil ni su relación con los dirigentes. Nació en Villa Fiorito, un suburbio muy pobre de Buenos Aires. Diego, con su habitual sentido del humor, aseguraba que creció "en un barrio privado: privado de agua y electricidad". De la pobreza pasó a la opulencia gracias al fútbol y fue muy querido por los argentinos. Tanto como Gardel, tras proclamarse la albiceleste campeona del mundo en 1986.
Segundo gol de Maradona a Inglaterra.jpg
En el recuerdo siempre quedará el Argentina-Inglaterra del 22 de junio. Ese día marcó dos goles únicos. El primero, con "la mano de Dios". El segundo, tras driblar a todos los ingleses que le salieron al paso. Un gol ilegal y el mejor gol de la historia de los mundiales tumbaron a Inglaterra en un partido con una alta carga emotiva y política para los argentinos.
El elogio de Robson
Terminado el partido, los ingleses estaban indignados. El seleccionador, Bobby Robson, encajó la derrota con su habitual flema y su sentencia sorprendió a todos. “El primer gol es ilegal, pero el segundo vale por dos”, dijo Robson, quien también tuvo un breve paso por el Barça. Tras su exhibición, Maradona se ganó el respeto de los argentinos. Mucho más le costó a Leo Messi.
Leo Messi, eufórico, ante Argelia
Este lunes 22 de junio se cumplen 40 años del gran día de Maradona. De su exhibición más bestia. Hoy, la albiceleste está en manos de otro crack, de su mejor sucesor: Leo Messi, campeón del mundo en Qatar 2022. A dos días de cumplir 39 años, Messi sueña con otra actuación memorable, como la del estreno en Kansas contra Argelia. El actual delantero de Inter Miami marcó los tres tantos (3-0) de una selección que sueña a lo grande, con su cuarto gran título mundial.
El gran reconocimiento
Messi, campeón de todo con el Barça (35 títulos), tiene el reto de tributar el mejor homenaje a Maradona, de quien un día dijo que era un futbolista "que hacía feliz a la gente". Él también es admirado por el pueblo argentino, aunque lo suyo le costó.
