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Lamine Yamal acapara mucha atención. Muchísima. Siempre que salta al césped, el 10 culé captura la mirada de la mayoría de aficionados en el mundo, que se quedan embelesados por su fútbol y, también, personalidad. Lamine no es un chico tímido. Ni mucho menos. No tiene miedo de mostrar su verdadero carácter, algo que le hace marcar tendencia en todos los aspectos de la vida. Uno de los ejemplos más curiosos es el del vendaje en la mano.

El inicio

En el curso 2024-25, el extremo de Rocafonda empezó a vendarse la mano derecha en cada partido con una tela blanca. Al principio, parecía que tan solo era cosa de un día, quizá por un corte o lesión. No obstante, a medida que fueron pasando los meses, Lamine siguió usando la venda.

Lamine Yamal, con la mano vendada

Jugadores como Raphinha y Lewandowski se sumaron a la moda, en un movimiento muy curioso que despertó críticas poco razonables en Internet. Y es que, muchos aficionados, para responder a la pregunta del porqué usaban dichos vendajes, empezaron a correr un bulo que vinculaba el uso de esas telas con el dopping. Se decía que Lamine trataba de esconder trazos de pinchazos.

"Me reventé los dedos"

Ni Lamine ni Raphinha ni Lewandowski se pronunciaron al respecto, pero, ahora, el 10 culé ha resuelto el dilema. En un vídeo exclusivo en su canal de Youtube, el astro de Rocafonda ha explicado el porqué del inicio de esa tradición.

Lamine Yamal, con la mano vendada

"Me la vendo porque jugando a la Play le di una torta a la tele y me reventé los dedos", explica entre risas. La hinchazón le obligó a vendarse y, según cuenta, el resultado le gustó tanto que decidió mantenerlo: "Me quedó muy bien, como si alguien me vendase mejor. Y ya me lo dejé".

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