La afición española llenó las gradas del RCDE Stadium
¿Quién hay detrás de los cánticos racistas en el España-Egipto del RCDE Stadium?
El "Musulmán el que no bote" y los pitos al himno del país del noreste de África confirman la politización en las gradas de los campos de fútbol, seducidas por la extrema derecha
El España-Egipto, último partido de preparación de la Roja antes del Mundial, debía jugarse en Qatar. En el Estadio de Lusail, con capacidad para 80.000 espectadores. Descartada su disputa en el Golfo Pérsico, la Federación Española de Fútbol (RFEF) trasladó el amistoso al RCDE Stadium, el campo del Espanyol, que no acogía un partido del combinado nacional desde hacía cuatro años.
Actual campeona de Europa y número 1 en el ranking de la FIFA, España llena estadios. El RCDE Stadium registró una gran entrada, con muchos aficionados jóvenes, mayoritariamente del Espanyol, pero también del Barça, del Real Madrid y de otros equipos de la Liga. En las gradas, cientos de banderas españolas dieron colorido al partido.
La reacción de Louzán
La reacción de la afición, sobre todo con los cánticos de "Musulmán el que no bote", sorprendió a los dirigentes de la RFEF, a los futbolistas y a muchos aficionados. La reacción de Rafael Louzán, presidente del máximo organismo del fútbol español, fue tibia. "No se debe volver a producir. Es un caso aislado que ha ocurrido", dijo Louzán, preocupado por la posible reacción de Lamine Yamal, delantero del Barça y musulmán. "No he podido hablar con Lamine", explicó.
La selección española, durante el himno nacional
Rafael Louzán, en la reunión de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) con los clubes profesionales EFE
Louzán pudo haber sido mucho más contundente. Expresidente de la Federación Gallega de Fútbol y de la Diputación Provincial de Pontevedra, y líder provincial del PP, no contempló que la afición pitara también el himno de Egipto, un país que no tiene ningún conflicto con España. El cántico, de claro carácter islamófobo y xenófobo, no obstante, trató de corregirse con un mensaje en las pantallas del feudo perico: "Se recuerda que la legislación para la prevención de la violencia en el deporte prohibe y sanciona la participación activa en actos violentos, xenófobos, homófobos y racistas".
VOX y Aliança Catalana
La reacción de una gran parte de los casi 40.000 aficionados que casi llenaron el RCDE Stadium reafirma que los mensajes homófobos y racistas dirigidos desde partidos ultras como VOX han calado en muchas personas, sobre todo en seguidores radicales de algún equipo de fútbol. En las encuestas, VOX sería, hoy, el tercer partido más votado en España. En Cataluña, mientras, también podría registrarse un gran aumento de votos de Aliança Catalana, el partido liderado por Sílvia Orriols.
Ignacio Garriga y Santiago Abascal.jpg
En otros tiempos, los aficionados ultras exhibían banderas con cruces célticas e, incluso, con la cruz gamada nazi. Ahora, la más disruptiva y provocativa es la enseña con una cruz de San Andrés roja en aspa, cuyos troncos nudosos representan las ramas cortadas del árbol del martirio del santo. Esta bandera, introducida por Felipe I el Hermoso en el siglo XVI, fue la gran insignia del Imperio español en tierra y mar durante más de 300 años.
La extrema derecha
El RCD Espanyol, antes RCD Español, siempre ha tenido aficionados radicales vinculados con la extrema derecha. Célebres fueron las movidas de las Brigadas Blanquiazules en Sarrià, comandadas por Fernando San Mamés, alias Fredy, y el Olímpic Lluís Companys. Disueltas ya, como los Boixos Nois del Barça, algunos aficionados radicales --no violentos-- forman parte de la Grada Canito del RCDE Stadium y son fans del grupo de música Torquemada.
Brigadas Blanquiazules, en Sarrià.jpg
"Algunos aficionados que pitaron el himno de Egipto y cantaron el Musulmán el que no boten son de la zona alta de Barcelona, de la plaza Artós y alrededores, pero también del extrarradio de la ciudad y de barrios muy populares", asegura un experto del fenómeno ultra en España. "Fue la demostración de un rechazo creciente al Islam, agravado tras los atentados terroristas de 2017 en Barcelona y Cambrils", añade un fuente policial. La misma expone que un España-Marruecos hubiera sido mucho más problemático, por la gran presencia de ciudadanos del país africano que viven en Barcelona y su área metropolitana. Asimismo, recuerda problemas parecidos en Alemania en partidos de la selección germana contra Turquía o en un Francia-Argelia en el que se pitó la Marsellesa por parte de hinchas argelinos.
Mientras tanto, los Mossos d’Esquadra han anunciado que investigarán los cánticos racistas que se escucharon este martes durante el partido amistoso entre España y Egipto disputado en el RCDE Stadium del Espanyol, en Cornellà.