Marc-André Ter Stegen fue un fichaje de rendimiento inmediato de Andoni Zubizarreta, director deportivo del Barça en 2014, en la búsqueda de un relevo de Víctor Valdés.
Zubizarreta siguió de cerca las evoluciones de Ter Stegen en el Borussia Moenchengladbach y lo tuvo claro. Era un portero muy bueno con los pies y, sobre todo, en el uno contra uno. El Barça pagó por él 12 millones de euros y nadie lamentó la marcha de Valdés.
Joan García
Once años y medio después, Ter Stegen ha sido cedido al Girona. Joan García, de Sallent, es el nuevo portero del Barça. Y también es muy fiable. El alemán, recuperado ya de sus lesiones lumbares y de la rodilla, ha tenido que irse por primera vez del Camp Nou.
Ter Stegen saluda a la afición del Girona en su debut contra el Getafe
Ter Stegen dio luz verde a su salida del Barça tras no jugar en Santander, el partido de la Copa del Rey contra el Racing. Asumió entonces que la única opción interesante era la del Girona.
Ídolo en Montilivi
Clubes de la Premier se habían interesado por Ter Stegen, pero declinó cualquier oferta. Tras separarse de su esposa, no quería alejarse de sus hijos, porque él siempre recuerda que su padre se distanció de él siendo un crío y lo pasó muy mal.
Ter Stegen saluda a la afición en su debut con el Girona frente al Getafe
Michel Sánchez, técnico del Girona, apostó fuerte por Ter Stegen, a quien se ve más delgado que hace unos meses. Míchel quería un portero de primer nivel y su debut en Montilivi, contra el Getafe, fue muy afortunado, salvando el empate en el último minuto con una gran intervención.
Futuro incierto
Con Ter Stegen, el Girona se siente más seguro. En el Barça también celebran que le vaya bien en Montilivi. Nadie piensa ahora a medio o largo plazo, pero en el Camp Nou asumen que, en principio, regresará el 1 de julio. En Montilivi también saben que nunca podrán pagar su ficha, unos 20 millones de euros por temporada. Con el club azulgrana tiene contrato hasta 2028 y él quiere jugar el Mundial y asegura que tiene cuerda para rato.
