Luis Figo fue idolatrado en Barcelona hasta que fichó por el Real Madrid y se convirtió en el enemigo público número uno del barcelonismo. El día de su presentación oficial como nuevo jugador madridista, el portugués estaba serio, pero poco a poco fue renegando de Barcelona y del equipo azulgrana. Hoy, dos décadas después, Figo presume del cambio.

 

"En el Barcelona lo tenía todo, pero piensas: 'No es que me vaya a un club de segunda'. Si no hubiera sido el Madrid, quizás no me hubiera ido. Era un reto, una decisión basada en sentirme valorado, en convencerme de que iba a ser una pieza importantísima. Pudo haber sido una cagada pero no lo fue, gracias a Dios...", ha comentado Figo en una entrevista concedida a The Guardian.

Los amigos

El exdelantero del Barça y del Real Madrid ha destacado. "Tal vez fue bueno porque pensé que eran amigos y no lo eran. Te das cuenta. Cuando pasó, ya no quieren aparecer contigo por cómo se ve en Barcelona. Es complicado, pero lo entiendo. Bueno, no entiendo, pero no me importa".

Luis Figo tiene pasado como futbolista en el Barça y el Real Madrid

Luis Figo tiene pasado como futbolista en el Barça y el Real Madrid

Figo, que tenía grandes amigos en el Barça, como Guardiola, nunca perdonó a la afición azulgrana sus recibimientos en el Camp Nou con la camiseta del gran rival y ha añadido: "Al final yo tengo un concepto muy fuerte de la amistad, así que te sorprende; sufres porque tienes una relación con personas que crees que son únicas y no resulta así".

La factura que pagó

En 2000, Figo era el ídolo del barcelonismo y un jugador bastante odiado en el Bernabeú. Luego todo cambió, tras firmar un preacuerdo con Florentino Pérez. "El que decide si voy o no soy yo. Lo tenía todo en el Barcelona, pasarme al Real Madrid me pasó factura. Yo estaba muy tranquilo, aunque al mismo tiempo tenía un deber de cuidar a los que trabajaban conmigo. Pero la decisión la tomo yo, soy el responsable de ello, de mis acciones".

Figo, durante la entrevista, sentencia: "La decisión de sacarlos de esa responsabilidad es solo mía. Y un año después dejo de trabajar con mi agente. Por algunas situaciones que surgieron. Dije: 'OK, asumiré la responsabilidad de nuevo. A partir de ahora, tú tienes tu vida, yo tengo la mía".