Sergi Barjuán, técnico del Barça B, está con la soga al cuello. O casi. El filial azulgrana no funciona y el club le ha dado un ultimátum. Su fichaje, una apuesta pesonal de Joan Laporta, ya tuvo muchos detractores tras el despido de García Pimienta.

Laporta, de forma sorprendente, despidió en junio de 2021 a García Pimienta, quien ya había planificado la actual temporada. El presidente del Barça rescindió su contrato y el de otros tres técnicos con un gran currículo en el fútbol base: Aureli AltimiraÁlex García y Jordi Roura.

Motivos económicos 

El presidente del Barça argumentó que el despido de García Pimienta se debía a motivos económicos. También deslizó motivos deportivos. El Barça B no logró el ansiado ascenso y el máximo dirigente prescindió de un entrenador muy querido en el Johan Cruyff.

Sergi Barjuan, en su último partido como interino del primer equipo / EFE



Sergi Barjuan, en un partido de esta temporada con el primer equipo / FCB

Laporta apostó por Sergi Barjuan, un exjugador del Barça que respaldó su candidatura durante la pasada campaña electoral. En el club había muchas dudas sobre la idoneidad de fichar a Sergi, que en España había entrenado al Huelva, al Almería y al Mallorca.

Xavi y Sergi

Sergi, que fue el técnico puente entre Koeman y Xavi, ha perdido muchos apoyos dentro y fuera del vestuario. El actual técnico del Barça nunca tuvo una buena sintonía con el exjugador de Les Franqueses. Su futuro en el Barça B pende de un hilo.

El despido de García Pimienta fue muy impopular, como el de Xavi Pascual y David Barrufet en la sección de balonmano. Y es que el pasado verano, Laporta arrasó con buena parte del legado de Barça en los últimos años. Hoy, ni el filial ni el equipo de balonmano gozan de buena salud. Hace un año, estaban mucho mejor.