Iñaki Urdangarin fue uno de los mejores jugadores del mejor Barça de balonmano. Del Dream Team de Valero Rivera. Su zurda era demoledora y su físico, imponente. La camiseta con el número 7 que lucía cuelga en lo más alto del Palau y, recientemente, regresó al escenario de sus grandes éxitos deportivos. Habló de todo. También de su hijo Pablo, convocado por Antonio Carlos Ortega, el actual técnico azulgrana.

En declaraciones al Tot Gira, de Catalunya Ràdio, Urdangarin comentó: ”La convocatoria de Pablo ha sido una alegría para él y para la familia porque se repite que un miembro de nuestra familia esté jugando en el Palau Blaugrana”.

Las características de Pablo

Preguntado por las características de Pablo como jugador, Urdangarin explicó: "Pablo es extremo. Es más delgado que yo. Mide 1.94 metros, es zurdo y tiene buena velocidad. Aún le falta trabajar físicamente. Es polivalente por su altura y envergadura. Si trabaja fuerte, tendrá resultados".

El gran lateral del Barça de los años 90 también habló del pasado y del club, que atraviesa una delicada situación económica y deportiva. No obstante, Urdangarin reivindicó el potencial de las secciones. "Ahora lo ha dicho el presidente y es verdad. Somos el club polideportivo más importante del mundo y esto es fácil de decir, pero es muy difícil de conseguir", destacó.

pablo ur



Pablo Urdangarin, el día de su debut con el Barça 

"Me siento parte de la historia y de las remontadas que este Palau nos ha ofrecido. Siempre nos empujó”, añadió Urdangarin al rememorar algunas gestas del equipo de Rivera.

El debate de la camiseta

El ex jugador del Barça, muy comedido, también habló de su vida. "Estoy bien, remontando. Estoy volviendo a la que podría ser mi nueva normalidad. No es una tarea fácil. Pero, en este sentido, el deporte nos ayuda a no parar de empujar hasta el final. Los amigos siempre están al lado en los buenos momentos y en los no tan buenos. Creo que me conocen. Saben quién soy”, manifestó Urdangarin.

El eterno 7 del Barça. no profundizó más en los capítulos más polémicos de su vida, pero sí se pronunció sobre el debate que se ha generado sobre la conveniencia de mantener o retirar su camiseta del Palau. "El Barça ha mantenido un criterio muy claro y me parece muy objetivo. Las cosas que pasan en tu vida, pasan en tu vida. El club decidió que, por el reconocimiento a mi vida deportiva, la camiseta merecía estar colgada en el Palau y no tengo nada más que decir".