El fin de la etapa de Pau Gasol con la selección española de básquet ya es un hecho. La eliminación ante Estados Unidos este martes, en los Juegos de Tokyo, ha supuesto el último baile del pívot de Sant Boi con el combinado nacional. Pero en las declaraciones tras el partido, en la zona mixta del Saitama Arena, Pau no ha resuelto la incógnita de si este ha sido también su último partido como jugador profesional de baloncesto. 

"Ahora tengo que intentar desconectar y estar con la familia, que hace tiempo que no los veo", ha dicho el pívot de Sant Boi, quien ha asegurado que quiere hablar con los suyos "para ver si merece la pena seguir jugando al baloncesto o si debería dar un paso a un lado".  

Argumentos para seguir

De esta manera, el mayor de los Gasol deja una rendija abierta, aunque sea pequeña, a seguir jugando en el primer nivel con la camiseta del Barça

Pau Gasol, en una acción en la pasada Euroliga / EFE

Pau Gasol, en una acción en la pasada Euroliga / EFE

 

Hay que recordar que el pívot aterrizó en la capital catalana en febrero de este año tras muchos meses de inactividad y con el objetivo primordial de recuperar la forma, con la mirada puesta en los Juegos Olímpicos. Para ello firmó un contrato de apenas cuatro meses con el club blaugrana, que expiró el pasado junio



Entre los argumentos que podrían convencer a Pau para seguir vistiendo la camiseta azulgrana está el buen rendimiento ofrecido en los últimos meses de la pasada campaña. Una parte de culpa a buen seguro la tuvo su conexión con Sarunas Jasikevicius, ex compañero en la cancha, y actual técnico culé. El lituano, contra la opinión de muchos, logró encontrar un hueco en la rotación blaugrana a la leyenda de 41 años. 



Sobre el parquet, el mayor de los Gasol mostró un entendimiento especial con el griego Nick Calathes -quizás el base de Europa que mejor interpreta el pick&roll- pero también con sus compañeros en la pintura (Brandon Davies, Pierre Oriola o el propio Nicola Mirotic) y con los escoltas tiradores del equipo, gracias a las habilidades de Pau en el pase. 

Jasikevicius y Pau Gasol, durante la etapa en la que coincidieron con la camiseta del Barça / EFE

Jasikevicius y Pau Gasol, durante la etapa en la que coincidieron con la camiseta del Barça / EFE

 

El reto de la Euroliga

Finalmente, sin duda otro aliciente para el ya ex internacional sería lograr uno de los dos únicos grandes trofeos (además del oro en unos Juegos Olímpicos) que le faltan en su palmarés: la ansiada Euroliga. El conjunto culé se quedó a las puertas el año pasado tras caer en la final contra el Anadolus Efes.

Este año, con la llegada de fichajes como el turco Sertac Sanli y el argentino Nicolás Laprovittola el Barça vuelve a aspirar a hacerse con el trono continental. Y Pau podría ver ahí un último gran reto al que aspirar.